Bernardito Auza, ataviado con birrete y capa, ha participado junto a Felipe VI de la ceremonia que se remonta al siglo XVIII y, como es habitual, han estado unos minutos reunidos en privado
“Que quienes ejercen autoridad en la nación tengan la valentía y la disposición de sentarse en la mesa de diálogo”, pidió en su primera homilía del año
El Pontífice se sometió a la intervención con éxito y ya puede ver la realidad con una mirada renovada