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Presidente general de JEC

¿Y yo… qué tengo que votar?


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En los últimos meses hemos recibido bombardeos de información, necesarios para que cada partido muestre sus propuestas para una España mejor. Esto también ha servido para tirarse piedras unos a otros en varios temas delicados y con difícil trato como los nacionalismos o la corrupción (y ya sabéis lo de tirar piedras). Cierto es que, con estos temas, al público general, que no está acostumbrado a pensar (como decía José Luis Sampedro), consiguen tenerle entretenido con temas importantes, pero les siguen dejando libertad para hacer lo que quieran en materia económica, laboral, política exterior, ecología o juventud.

Propuestas electorales

Desde las asociaciones, de cara a las elecciones del próximo domingo, muchas han sido las que han lanzado sus propuestas, atendiendo a lo que, según su actividad o sus valores, más importancia dan de cara a que los partidos políticos incorporen a sus programas, intentando ayudar a la ciudadanía a decidir su voto en función de sus prioridades.

Urnas, elecciones

Asociaciones con identidad cristiana como el sector social de los Jesuitas lanzaron 6 retos en los que se han basado para elaborar sus propuestas sociales entre las que se encuentra la protección de infancia y adolescencia, la igualdad de hombres y mujeres, la diversidad e inclusión, la solidaridad ambiental o la crisis medioambiental.

Por parte de Cáritas, una de las mayores organizaciones pertenecientes a la Iglesia, aporta 8 “ideas urgentes, factibles y constructivas para dar respuesta a las necesidades de las personas más vulnerables” para una sociedad más justa, entre las que se encuentran una garantía de ingresos mínimos de ámbito estatal para hogares en situación de pobreza, el derecho a una vivienda digna, cambio climático o garantías para los inmigrantes según los Derechos Humanos.

La HOAC pide “renovar la democracia”. Anima a votar con libertad y a promover el bien común para conseguir una mayor participación y compromiso personal. Señala la democratización de las estructuras, el fomento del asociacionismo y la transmisión de la dignidad de la humanidad por parte de los medios de comunicación social.

Entre otros agentes creyentes destacan las reflexiones del Manifiesto Cristiano por la Redistribución de la Riqueza o las del propio secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello.

Otros órganos como el Consejo de la Juventud de España, con medidas específicas para la juventud (desempleo y precariedad, vivienda, sistema de becas, cambio climático…) también han elaborado sus propuestas electorales.

¿Y entonces…?

No existe un partido perfecto ni un programa ideal que a todo el mundo guste, ni mucho menos uno que se rija por las propuestas evangélicas que desde nuestras asociaciones, en mi caso la JEC, intentamos trabajar para construir un mundo mejor.

Pero sí existen programas con medidas profundamente antievangélicas y contra los Derechos Humanos que no podemos permitir actualmente. Desde la JEC no hemos elaborado ningún documento con propuestas pero, desde nuestra identidad, apoyamos medidas que piensen en la juventud, protejan a los inmigrantes, que luchen contra la sociedad machista, que aseguren los cuidados y a las personas cuidadoras, que actúe contra el cambio climático y tenga esto como principal objetivo, que opte por una educación y una ecología integral, que acoja e incluya a todas las personas sin excepción, que ayuden a los países que sufren guerras y que ponga en el centro de la economía, del trabajo y de la política a la persona de una vez por todas.

Según la encuesta realizada por Vida Nueva, la fe personal, creencias y principios morales para más de la mitad de la población no es condicionante y esto me da mucho que pensar. Para terminar, te animo a votar, aunque estés indeciso o indecisa y a pensar bien en lo que significa tu voto para nuestro futuro, estamos al borde del colapso (económico, laboral y climático). Piensa por ti misma.