Autores

Ángel García Forcada

Reflexiones sobre una pandemia: aprender sus lecciones (I)

La Covid-19 ha sido la pandemia más letal desde que existen registros escritos. En España, los muertos se han contado por centenares de miles, y todavía en los hospitales atendemos numerosos ingresos por la enfermedad. Aun cuando la tendencia sea a olvidarla cuanto antes, dados los enormes sufrimientos que ocasionó a individuos y sociedades, esto sería un inmenso error.

Reflexiones sobre unos juegos

Los juegos comenzaron mal, con una ceremonia chauvinista –es decir, lo contrario a la universalidad que se pretende y se supone-, que hurtó el protagonismo a los atletas, y estuvo cuajado de detalles de mal gusto, incluso ofensivos para no pocos de nosotros.

Vacaciones con bicicleta

"He podido disfrutar de unos días libres, alejarme del hospital y los sufrimientos físicos y anímicos de los pacientes que atiendo. Dedicarme casi por entero a la bicicleta de carretera, el deporte que practico desde hace 50 años".

Ha sido usted un ejemplo para nosotros

Ella tuvo una infección pulmonar complicada y él no se apartó de su lado. Durante semanas durmió en el incómodo sillón del hospital o en el suelo, al lado de la cama donde yacía su esposa. Me impresionó.

Reconciliarse con nuestra historia

Preguntarse cómo hubiese sido nuestra vida en otro contexto, con otras decisiones, no conduce a nada salvo a la frustración y puede que al rencor y al resentimiento, una de las enfermedades personales y sociales más prevalentes de nuestros días.

Inmigrantes: “Forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto”

Todavía recuerdo la estación de Irún llena de gente con grandes bultos esperando el tren. ¿Qué encontraron allí? Quizás un trabajo mejor remunerado, pero también el desprecio de la población local, la soledad, frío exterior e interior.

Cuidar a los padres: una época de la vida

Lo que no hagamos ahora, ya no podremos hacerlo después. El cariño, la ternura, el cuidado se han de expresar en vida o quedarán inexpresados para siempre. Entonces, pensaremos que nos hubiese gustado escuchar con más atención en tal o cual ocasión.

Una despedida profesional

Tras 42 años de vocación, mi compañero sabe que, tan importante como la solvencia científica, es la humana, y no olvidar nunca la necesidad de mostrarse cercanos, de mirar a los pacientes a la cara con empatía y comprensión.

Todos venimos de la misma fuente

Mi caminar diario en la sala de un hospital general me hace consciente de la importancia de defender, como profesional y ciudadano, verdades elementales, amenazadas en España en nuestros días.

Aprender a despedirse

Antes de morir, debemos hacer las paces con otros y quizás con nosotros mismos. Con nuestra historia, con nuestros errores y desaciertos, con los pecados que hayamos cometido, con las expectativas erróneas que quizás tuvimos

Algunas reflexiones más sobre la muerte y el morir

En medio de las lágrimas, es tiempo de agradecer el tiempo compartido, expresarle al enfermo que estamos contentos de todas las dichas y las tristezas que hemos pasado juntos y que aceptamos su muerte, aunque nos duela.

Breves reflexiones sobre la muerte y el morir

Para María López Vigil, la pregunta teológica fundamental es esta: ¿hay y habrá habido vida para tantos antes de la muerte? Rodeada de pobreza e injusticia, vio que era el más acá lo que nos debía preocupar.

Una despedida, un abrazo

En mi última consulta, sin ir más lejos, una paciente oncológica me expresó su agradecimiento por la atención recibida y me dio un abrazo, que devolví sin dudarlo, en esa comunión sin palabras que se produce entre dos seres humanos que han compartido un tiempo de dificultad.

Cerca está el Señor

Nos obliga a pensar qué haríamos y cómo lo haríamos si esa persona fuera nuestra madre anciana o nuestro padre enfermo. En último término, ¿cómo querré que me traten a mí cuando esté en parecida situación de necesidad?

Gracias por tu ejemplo, Rafael Nadal

Mucho más allá de las victorias y los títulos, sobre todo, has sido un ejemplo en la derrota. Porque la gente normal, como yo mismo, hemos sido derrotados muchas más veces que hemos triunfado.

La lepra en España

Podríamos decir que la lepra no es un problema en España. Quizás la enfermedad de Hansen, tal como se estudia en medicina, no lo sea, pero la lepra que ha infectado nuestra política sí lo es.

En mi camino hacia el hospital

Cuidar de personas enfermas me hace agradecer mi propia salud y llena de sentido el esfuerzo del desplazamiento y las mezquindades y sinsabores de la vida diaria en un hospital, que también las hay.

Dejen en paz a la sanidad concertada

A estos fariseos actuales se les llena la boca hablando de un sistema sanitario público cuyos problemas y disfunciones reales desconocen o nunca intentaron arreglar, y que les ha servido para medrar y figurar.

Más allá de los daños morales: ¿es posible realizarse siendo médico?

A veces, nos instalamos en una queja estéril y paralizante, hurtando así a la medicina de todo su profundo significado de entrega. No deja de ser una coartada ante nosotros mismos y nos deja vulnerables a los manejos de directivos alejados de las trincheras.

De enfermedades y cruces

En último término, trato de ayudar a acomodarse a las pérdidas que conlleva. Sin dramatismo, intentando no hacer de la enfermedad una tragedia, aceptando que es parte de la aventura de la vida, del hecho mismo de vivir, que acabará de forma natural con la muerte.

Marzo, el mes de monseñor Romero (V): “Piezas para un retrato”

En el interior de una catedral atestada, apenas se puede respirar. Se reza y se pugna por sobrevivir, la mayoría teme que ha llegado el final. Al rato, el ataúd con monseñor circula de mano en mano sobre las cabezas, portado hacia su lugar de reposo.

Marzo, el mes de monseñor Romero (IV): “Piezas para un retrato”

Cuando se lo señalaron, creyó que no era él, pues no lo reconocía por el destrozo facial. Después, se arrodilló y tomó en sus manos la cabeza destrozada. Lo acunó y lloró inconsolable sobre su sacerdote masacrado.
Apoyo a la casusa de monseñor Óscar Romero

Marzo, el mes de monseñor Romero (III): “Piezas para un retrato”

Delante del cadáver de Rutilio Grande, velado por todos aquellos que le querían, monseñor Romero realiza su contemplación ante Cristo crucificado.
El beato Óscar Romero, en una imagen de archivo/CNS

Marzo, el mes de monseñor Romero (II): “Piezas para un retrato”

Sin embargo, Romero se encontró de golpe con una realidad nueva, que desconocía: la represión. Comienza a recoger cadáveres, a encontrar en su camino viudas y huérfanos. A contemplar de frente la miseria en que vive la gran mayoría del pueblo cristiano, en los cantones y comunidades que visita.

Marzo, el mes de monseñor Romero

Jesús fue crucificado por las tropas romanas; monseñor Romero fue abatido por el único disparo de un francotirador paramilitar, mientras celebraba una misa en recuerdo de una feligresa fallecida. Este hecho trágico vino a confirmar su identidad profética.

Medicina: vocación y trabajo

Cada vez más, los médicos hemos ido perdiendo una sensación de realización al desarrollar nuestra vocación, para encontrarnos como piezas de un engranaje, simples funcionarios sin perspectivas de desarrollo o de mejora

Medicina en la España de los tractores

No tengo nada que reprocharles: pelean por lo que es justo, por poder vivir de su trabajo, que casi siempre es duro, con frío en la madrugada y calor al mediodía, expuestos al sol y el viento, acostumbrados a malas noticias y peores realidades.

¿Qué quieren los médicos en formación?

Con la medicina casi nadie se hace rico, se sufre bastante y es raro encontrar reconocimiento a los desvelos que exige, pero no puedo concebir un modo mejor de dedicarme a mis semejantes y al mismo tiempo ganarme la vida de forma honrada.

Medicina: ¿vocación o profesión?

En mi caso y en el de la mayoría de mis compañeros, que comenzamos la carrera a finales de los años 70, seguíamos una llamada. Había un fuerte componente de entrega, creíamos que sería nuestra forma de ayudar a los demás.

Tuvimos miedo

Me he visto expuesto a enfermos de tuberculosis en muchas ocasiones, incluso a alguna fiebre hemorrágica en mis visitas a África, pero nunca había sentido el miedo de la Covid-19, quizás por la magnitud del problema.

La sanidad como usuario

No sé cómo agradecerle la atención que me ha prestado, con profesionalidad y delicadeza. Sé que rezaré por ella y por todos los profesionales sanitarios que atienden pacientes. Ojalá sepamos aunar competencia y cercanía, ambas tan necesarias cuando nuestros semejantes acuden a nosotros.

Infecciones respiratorias, mascarillas y otras zarandajas

Tenemos hospitales excelentes, con gran cantidad de medios, profesionales bien entrenados, pero cada vez menos motivados. Algo huele a podrido en nuestro sistema sanitario cuando nadie parece estar contento.

Fin de año con gripe

Musito a menudo el salmo número 15: “Mi suerte está en tu mano”. “Tengo siempre presente al Señor, con Él a mi derecha no vacilaré”. En tiempos de tribulación como los que vivimos, es una buena oración. Todavía más en tiempo de gripe.

Navidad en el hospital

Nada que ver con comidas copiosas y lujos, y sí, mucho, con el encuentro humano, con el reconocimiento de que el encuentro con Dios tiene lugar en la pequeñez y la debilidad.

Volver al amor primero

Ahora, cuando me acerco al anochecer de mi recorrido profesional, recuerdo la ilusión del estudio y del aprendizaje, y me digo que todavía puedo ser útil, a pesar de amarguras y sinsabores, de limitaciones propias y ajenas, de personas e instituciones.

Los festivos en el hospital

Siendo residente de primer año, me escandalizó la mortalidad durante las vacaciones de Pascua. Los pacientes ingresaban desde urgencias, solo se les visitaba si se complicaba su situación y, como cada día cambiaba el equipo de guardia, se comenzaba de cero.

El cáncer como un camino (y no como una batalla)

Se admira y pone como modelo el enfermo que “’pelea” a brazo partido contra la enfermedad, que soporta estoicamente los tratamientos, se cuida, hace deporte y se mantiene activo. Y, subliminal o inconscientemente, se puede llegar a culpabilizar a quien no quiere o no puede plantear esa estrategia.

Dejen en paz al sistema MIR

Es gravísimo que, por motivos políticos, se pretenda modificar parte de ese modelo, entregando el sistema de acceso a una comunidad autónoma, como es Cataluña (quién sabe si en el futuro pudiera ocurrir también en el País Vasco).

Camino del hospital

Me ayuda a encarar la jornada, porque intento evadirme de tanto ruido, ansiedad y frustración, consciente de que el coche me acerca a un destino donde los pacientes necesitan lo mejor de mí, tal como he mencionado otras veces.

Ayudar a vivir, ayudar a morir

Casi siempre quedan cosas por decir, sentimientos no expresados, heridas y dificultades no superadas. Cuando la persona que está muriendo está ya más allá de la comunicación verbal, quedan la simple compañía, la caricia, la cercanía, la oración compartida.

La vida diaria de un médico clínico

Cada día hay personas que esperan mi visita y dependen de que ponga en juego lo mejor de mi inteligencia y habilidades clínicas. Antes de salir de casa, musito una oración rogando a Dios que me ayude a ser un buen médico y ser capaz de ayudar a mis semejantes a través de mi profesión.

El paso del tiempo para un médico

Yo podría ser el paciente a quien atiendo y a quien informo de una enfermedad grave. Ya no puedo refugiarme en la idea de que “las cosas siempre les pasan a otros”.

Después de mi viaje a Uganda (IV)

Como ciudadano y como médico, aunque mi vida ha sido más fácil que la de mis padres y hermanos mayores (que vivieron una guerra y una postguerra respectivamente), no lo hemos tenido fácil. Y ahora toca lidiar con una situación política y social convulsa en nuestro país y el mundo.

Después de mi viaje a Uganda (III)

Es necesario conocer todas estas realidades antes de ir de cooperante o voluntario al tercer mundo, e intentar, con humildad, proponer aquello que se considera que pueden ser mejoras. Con cortesía, pero con firmeza, intentando no herir susceptibilidades.

Después de mi viaje a Uganda (II)

Un procedimiento que en España consideraríamos necesario ejecutar de forma inmediata, puede demorarse varias horas por razones variopintas: la aguja necesaria no existe o no se encuentra, o está en un almacén y nadie sabe dónde está la llave, o el responsable no está, o la familia no puede pagarla…

Después de mi viaje a Uganda (I)

Hay lugares del planeta donde nuestra especie se ha separado menos de la fuente primigenia de vida, la madre naturaleza, que vive a menos distancia. El África rural que conozco es uno de esos sitios.

Antes de un viaje: Uganda, 2023

Experimento inquietud e ilusión, los dos sentimientos antes de cualquier viaje, más si es a un país africano. Uganda es un típico país de lo que llamamos “tercer mundo”, aunque no de los más atrasados ni en conflicto, pero en casi nada comparable al mundo que conocemos.

Al otro lado de la mesa

Conforme vamos cumpliendo años, las personas enfermamos y cada vez ves tenemos más achaques. Los médicos no somos una excepción, de modo que resulta frecuente encontrarnos de pacientes, cambiar el papel al que nos hemos acostumbrado, que algunos llevamos décadas ejerciendo.

La soledad del paciente y el médico

Una de las cosas más difíciles de sobrellevar en una enfermedad es el aislamiento que provoca, la soledad profunda en que coloca a la persona. Por más que se quiera acompañar y por más gente que le rodee, el paciente está solo.

Honduras, 1986 (II)

Centroamérica en la década de los 80 del siglo pasado era un subcontinente apasionante, un lugar de encuentro con Dios para muchos de nosotros, pero también sociedades donde imperaba, en palabras de monseñor Romero, “el reino del demonio”.