Autores

Ángel García Forcada

Honduras, 1986

En Honduras ejercí por primera vez la medicina clínica que solo conocía por los libros. Por mi consulta desfiló un pueblo pobre y enfermo, con enfermedades que en muchas ocasiones desconocía.

Llamar a las cosas por su nombre

Hace tiempo que acepté que la pregunta fundamental –tal como formuló hace algunos años María López Vigil– no era si había vida después de la muerte, sino si habría vida para muchas personas antes de la muerte. Vida digna, libre, plena.

Vacaciones y reflexiones

Es en el desierto político donde ahora vivimos (nos gustaría que no fuese así, pero no parece tener remedio) donde hay que seguir trabajando por nuestros semejantes y nuestro mundo, más allá de la política, sus absurdos y sus vicisitudes concretas.

Vacaciones

Podría afirmarse que los españoles no poseemos de hecho los mismos derechos sanitarios: no es lo mismo enfermar según de qué en una gran ciudad o en un pueblo o ciudad pequeña. Habría soluciones, pero no son fáciles ni serían populares.

Consulta externa: una ventana abierta al mundo

Hay que prestar atención y crédito a lo que el paciente te cuenta, aunque quizás las causas no sean las que él piensa, y la enfermedad esté más en la mente/alma que en el cuerpo.

Vivir en la verdad

La persona se consume poco a poco haciendo ver que no se entera, aunque en realidad casi todo el mundo sabe que se muere. Se genera una angustia suplementaria más allá de la misma enfermedad oncológica, procedente de la incomunicación y la soledad profunda que de ella procede.

Cuidar y disculpar a la mente que falla

Dentro de una estrategia positiva hacia la vida en general y hacia nosotros en particular, hay que mantener un objetivo en la vida, un sentido, que de forma necesaria entrañará una apertura al encuentro con los demás y a un servicio lo más desinteresado posible

¿Qué debemos hacer? (II): la “regla del metro y medio”

Pensé que podía ser el mejor médico y la mejor persona posible e intentaría hacer el bien en el metro y medio que me rodease. No podía combatir la maldad sentida y padecida, al menos no de forma directa, pero podía hacer lo mejor en ese pequeño segmento espacio-temporal.

¿Qué debemos hacer? (I)

La clave no es qué pensamos, cuáles son nuestras opiniones y creencias, sino qué hacemos con ellas, cómo ayudan o dificultan la relación con los demás. Es la pregunta que le hacían a Jesús.

Cuidar al corazón que falla

¿Cómo cuidarlo? Evitando aquello que lo daña, comiendo sano y teniendo un objetivo en la vida que nos mantenga activos, con cierta ilusión y en paz con nosotros mismos. La fe puede jugar en todo esto un papel trascendental.

Medicina: volver al amor primero

En todo este tiempo, que dibujo como dificultoso, por fortuna nunca ha faltado el amor por la profesión. Y, si en algún momento ha quedado desenfocado, luego se ha podido recuperar. Volver, como en un matrimonio, como en una familia, al amor primero.

Réquiem por la medicina de familia

Ahora, los jóvenes médicos no quieren ir a los centros de salud a formarse. ¿Para qué? ¿Para cobrar menos que personal mucho menos cualificado, para que les falten al respeto los usuarios, para carecer de horizontes y estímulos profesionales?

Cuando nos llegue la prueba (2)

¿Qué nos queda después de un naufragio? Aquello que somos y que podemos ser, el amor en ocasiones incondicional, la posibilidad de rezar y dirigirnos a Dios Padre para pedir, como Jesús en el huerto, que pase pronto de largo la mala hora y amanezca de nuevo.
Un enfermo en tratamiento paliativo eutanasia

Mesa redonda sobre el Síndrome de Guillain-Barré (SGB)

Aflora la importancia de la familia y de la empatía que, como sanitario, debemos ofrecer a las personas a las que atendemos. ¿Cómo querría que me tratasen si yo fuese el paciente, o lo fuese mi madre?

Cuando nos llegue la prueba

¿Quién no le habrá preguntado a Dios por qué nos ocurren las cosas malas, encontrando el silencio por respuesta? ¿Quién, como Jesús, ¿no habrá clamado “Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado”?

Acompañar las pérdidas

Hay que concentrarse en el presente, vivir la realidad, ayudar en lo que podamos, dejarnos ayudar en lo que necesitemos. Así vamos recorriendo este camino, apoyándonos los unos a los otros.

Demencia, una enfermedad cruel

Recoloca nuestro foco en el sentido último de la vida, que es aprender a amar y ser amados incondicionalmente. Nos permite aprender sobre nosotros mismos y sobre quienes nos rodean.

El respeto a la dignidad de la persona

La defensa de la vida humana en su totalidad fue lo que siempre movió a monseñor Romero, desde sus inicios en la vida sacerdotal hasta su muerte martirial.

Centroamérica, 1986

El testimonio y las palabras de monseñor Romero, su compromiso con el pueblo del que fue pastor y por el que entregó su vida, su fe en el Dios de Jesús, me han ayudado e inspirado durante toda mi vida, sobre todo en momentos de dificultad.

Un libro: ‘Toledo 1520/2020’

Sol Villanueva se pregunta en su libro qué queda de la propia persona cuando se pierde todo lo que se posee, cuando desaparecen las claves de interpretación externa y la imagen queda borrada, tanto para los demás como para ella misma.
Rueda de prensa coronavirus

Marzo, mes de aniversarios

Al inicio de la pandemia no había respiradores para todos los pacientes que los necesitaban, de modo que hubo que admitir que muchos morirían, y había que decidir a quién se adjudicaba un respirador y a quién no. Resultaba muy doloroso.

Bien hallados

Compartiré con ustedes mi vida en el hospital, con sus luces y sombras, sus alegrías y sus amarguras, en esta etapa de una vida profesional ya avanzada; con 62 años ya mediados, se posee una experiencia que posibilita una lectura de la realidad con algo de perspectiva.