Autores

José María Avendaño Perea

Acuarela de José Mª Avendaño

Familia común, casa común

Dios, donación constante de amor, nos entrega el verano como tiempo para gustar de la familia, los amigos y compañeros, del silencio y de la oración… También de la suave y sanadora fragancia de la Creación, casa común por la que nos invita a velar cuidadosamente cada nuevo día
Ilustración José María Avendaño

Pascua de salvación: el Crucificado ha resucitado

La Pascua que nos disponemos a celebrar arranca en la periferia de Belén, donde Jesús se encarnó en la historia humana invitándonos a descender hasta los últimos y a vaciarnos con ellos. Hoy, el Crucificado nos llama a que –como dice Francisco– “toquemos la miseria humana, la carne sufriente de los demás”, porque el Resucitado sale cada día a nuestro encuentro “en figura de otro” (Mc 16, 12). Solo así contribuiremos a la construcción del Reino que Dios, en su infinito amor, nos ha donado a través de su Hijo.