¿Qué está en juego en el juicio del Vatileaks 3?


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El procedimiento

Este martes, 27 de julio, a las 9:30 h. de la mañana en la sala de usos múltiples acondicionada en los Museos Vaticanos comienza el largo juicio penal que sentará en el banquillo por primera vez a un cardenal, ahora desposeído de sus derechos como príncipe de la Iglesia, como es Angelo Becciu. 12 periodistas en régimen de ‘pool’ asistirán a las audiencias que se celebran esta semana del bautizado como caso del Vatileaks 3.



Ajeno a los temas que han centrado algunos escándalos vaticanos de los últimos tiempos; llama la atención de este procedimiento en el que hay 10 acusados esté centrado en delitos económicos vinculados con la Secretaría de Estado. Laicos y eclesiásticos serán interrogados sobre banqueo de capitales, inversiones fraudulentas, malversación de fondos, empresas pantalla… como en los mejores tiempos del obispo Paul Marcinkus al frente del IOR, el banco vaticano. Aunque tanto han cambiado las tornas que la compleja investigación que va a concluir con este juicio surge precisamente de una denuncia de los controles del propio IOR. Los vaticanistas más escépticos y veteranos nunca habrían soñado una carambola mejor.

Angelo Becciu preside la misa de beatificación de 16 mártires en la Sagrada Familia de Barcelona

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Este fin de semana el juicio se ha preparado con dos informaciones complementarias promovidas desde el propio Vaticano. Por una parte, el prefecto de la Secretaría para la Economía de la Santa Sede, Juan Antonio Guerrero, ofrecía una explicación oficial a las cuentas de la Santa Sede. Un balance económico marcado por la pandemia, con un déficit de 66,3 millones de euros en 2020. Dato que contrasta, positivamente, con las previsiones más conservadoras que se contemplaban incluso pérdidas superiores a los 140 millones de euros.

Además, por primera vez que, desde su creación en 1967, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) publicó su balance anual. Esta entidad, que ha ganado mucho en saneamiento en sus procedimientos durante el pontificado actual, es un recurso potente a la hora de considerar los ingresos del Vaticano. El presidente de la entidad, Nunzio Galantino, ha destacado que en 2020 obtuvieron 51 millones de euros menos que en 2019 debido a las consecuencias de la pandemia y la caída de negocios y alquileres. Y es que en 2019 las actividades de la APSA generaron 73,21 millones de euros, en 2020 estas fueron de 21,99 millones. Por ello, el organismo redujo su contribución a la Curia romana, de 41,2 millones en 2019 a 20,6 millones en 2020.

Este paso de transparencia puede ser la antesala para conocer no cómo se emplean los fondos reservados de la Secretaría de Estado pero sí, al menos en líneas generales, el Óbolo de San Pedro.

El donativo

En la historia que será juzgada a partir de esta semana hay una espía sin curriculum pero con gustos caros, conseguidores con pocos escrúpulos, defraudadores de libro, banqueros que sirven a dos señores, continuas historias de nepotismo, clérigos amenazantes, monseñores cándidos, líos de sociedades, un edificio en un barrio de lujo de Londres que albergó a los famosos almacenes Harrods… La investigación que ha hecho la Justicia vaticana es profunda. El promotor de Justicia –el órgano equivalente a la Fiscalía– Gian Piero Milano, ha recogido en 487 páginas la instrucción a partir de interrogatorios, correos electrónicos, conversaciones de whatsapp, documentos repartidos por un sinfín de dispositivos electrónicos, extractos bancarios e informes de policías y autoridades de diferentes países.

La parte fundamental es la compra del gran edificio que ocupa el número 60 de la avenida Sloane de Londres, en el que hay fundamentalmente oficinas y bajos comerciales. Una inversión que ha servido para crear un entramado de sociedades que han enriquecido a personas cercanas al entorno de la Secretaría de Estado mientras el cardenal Angelo Becciu trabajaba en estas estancias del Palacio Apostólico. A partir de las investigaciones en torno a la gestión de la sociedad que gestionaba este edificio han surgido otros ejemplos de mala praxis financiera como inversiones opacas en metálicos, comisiones desorbitadas, extorsiones y estafas a funcionarios vaticanos, problemas graves de supervisión y fallos en los mecanismos de control… e incluso dudosos procedimientos de ayudas a los hermanos de Becciu y algunos de sus proyectos, como una cooperativa para fabricar cerveza artesana que se ha llevado unos cuentos euros aunque no haya producido ni un solo botellín.

Aunque el dato más sangrante, es que el colchón sobre el que se sostenía todo este entramado ha sido el dinero del Óbolo de San Pedro. En un momento del informe, refiriéndose a dos de los colaboradores de la Secretaría de Estado, concluye el Promotor de Justicia que se acostumbraron a “utilizar los fondos del Óbolo de San Pedro como una especie de cajero automático al que recurrir para sostener las propias iniciativas”.

Mientras Guerrero trataba de justificar que a pesar de la bajada de ingresos se ha tratado de no recurrir al dinero del Óbolo, reservado para las obras de caridad del Papa; este juicio será una prueba de fuego para la trasparencia vaticana especialmente en este resquicio aún oculto. La finalidad del Óbolo, se lee en la moderna web creada para hacer donativos directos, es doble: “apoyar la misión universal del Sucesor de San Pedro, que, para ello, se vale de un conjunto de organismos conocidos como Curia Romana y de más de un centenar de Representaciones Pontificias repartidas por todo el mundo” y “apoyar las obras de caridad del Papa en favor de los más necesitados”. Parece que es legítima la pregunta de si, a la vista de lo juzgado desde mañana, se cumple alguna de estas finalidades de forma eficiente y, sobre todo, evangélica. ¿Así es la caridad cristiana?

Marcinkus murió con 84 años colaborando en la pequeña parroquia de san Clemente en Sun City, en la diócesis de Phoenix, en Arizona (Estados Unidos). Hasta casi el final de sus días se distraía jugando al golf. ¿Qué futuro le esperará a Becciu: en Roma o en Cerdeña fabricando cerveza artesana? Pero, más allá del personaje, tras conocerse esta forma de proceder en la Secretaría de Estado, ¿cómo se recupera la confianza? ¿Cómo presentar en misa el año que viene la colecta del día de San Pedro?