Del silencio brota otro silencio donde el propio silencio enmudece. Sí, hay un silencio que es tejido por el acto de callar; pero hay otro silencio, más profundo e interior
El amor propio proyectado en una ideología, un pedazo de tierra, poder temporal y, a veces, una equivocada concepción religiosa o histórica, es el camino que conduce a la lejanía de Dios
El poema que circula es de su autoría, solo que se ha popularizado uniendo versos de distintas estrofas del mismo, adicionando además, como colofón, aquel "no tengáis miedo"
Las luces y oscuridades del jardín, sus perfumes, sus aromas, reflejo del Verbo que nos llama a la unidad amorosa, transforma a los esposos en gotas de agua que caen con dulzura en una gota mayor
Un conocimiento sin amor vuelve arrogante al hombre y lo desarticula de una visión total de la realidad. La parcialidad racional que lo domina fragmenta su mirada
Machado nos propone en su poema meditar sobre la relación entre la racionalidad y el símbolo o modo de pensar simbólico, expresado en el concepto corazón
Los sufrimientos en la vida del cristiano evocan lo que san Juan de la Cruz señaló como noche oscura del alma que, para muchos místicos, es un periodo de tristeza, miedo, angustia, confusión y soledad
La mirada es el primer paso para el encuentro feliz o infeliz de dos libertades o, al menos, de dos seres que se presumen libres. Es el ámbito primero que abre la puerta a la comunicación
León XIV, en su primera homilía, nos recuerda cuál es la identidad de la Iglesia, precisamente en una hora en la cual la identidad se ha vuelto algo sujeto a caprichos y no a la verdad
el corazón de la misa contiene un misterio vivo, y esto es lo que funciona. Se trata de un mysterium tremendum, es decir, una emoción que paraliza, que inmoviliza, que resta las energías vitales al ser humano
Escribió en una oportunidad el papa Francisco que la palabra literaria, aquella conquistada por el silencio poético, es como una espina en el corazón que mueve al hombre a la contemplación y nos pone en camino
El mundo en el que nos vamos tejiendo y destejiendo se nos antoja una construcción, frágil gracias a Dios, que insurge a partir de la vergüenza y la repugnancia
Todos los seres, cada uno de ellos, cada uno de nosotros, tenemos belleza, porque la belleza es un trascendental: donde hay ser, hay belleza. Somos imagen y semejanza de Dios
El corazón es el centro. La vinculación del centro con el corazón abre un importante abanico de matices y contenidos que, en el ámbito humano, se relacionan con su naturaleza esencial
En la bula de convocación al jubileo del 2025, el Papa Francisco nos ha recordado que bajo el signo de la esperanza, el apóstol Pablo infundía aliento a la comunidad cristiana de Roma.
Vivimos un tiempo líquido, como señaló Zygmunt Bauman, un momento de la historia en el que las realidades sólidas de nuestros ancestros, como el trabajo y el matrimonio para toda la vida, se han desvanecido
Los bufones de Dios es una novela del escritor australiano Morris West (1916-1999). Una novela que trata sobre los hombres que, a pesar de todas las innumerables dificultades que se le presentan en la vida, se niegan a perder su fe
El camino que nos conduce al corazón nos llama a vivir la indiferencia como punto transformador de nuestros pensamientos y sentimientos para que, como comprende la Madre Félix: todo, absolutamente todo, nos resulte indiferente produciendo con ello una certeza
En las bienaventuranzas, Cristo nos muestra que tenía ideas muy claras respecto sobre qué consistía la felicidad, y que estas ideas no coincidían –ni coinciden– con el modo de pensar dominante
Estas líneas tendrán un abierto tinte testimonial, de hecho, se trata de un testimonio que, procuraré si Dios me lo permite, transitar sin los atajos que brindan autores o libros leídos
Descender hacia nosotros para beber de los ríos que manan desde abajo para poder ascender hacia la cima de nosotros mismos como torrentes del lenguaje, eso postulaba un joven Karol Wojtyla en el corazón de una Polonia herida por el odio de la intolerancia
La vida realmente es tan solo un soplo, por ello, no solo se trata de aceptar que la muerte llegará, sino que, además, esta vida pasa muy rápido y esto también, cuantos más años van pasando de nuestra vida, más claridad tenemos
En el reconocimiento de nuestra pobreza hallaremos el primer paso para calmar la sed de la inteligencia, pobreza dentro del corazón, como reconoció la Madre Félix.