Manuel Herrero pide a la Iglesia de Palencia vivir al ejemplo de san Antolín

El obispo ha celebrado hoy la misa de celebración de la festividad del santo en la catedral, que este año cumple su séptimo centenario

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Siete siglos han pasado desde que se puso la primera piedra de la catedral de Palencia. Un templo que, tal como ha recordado hoy en su homilía el obispo Manuel Herrero, está dedicado a san Antolín, del que hoy se celebra su festividad. Un santo que, además, ha destacado como ejemplo, ya que “Jesús fue para él el amigo, el hermano, el mediador, el salvador, el Señor, el que le amaba siempre, en las alegrías, en las penas, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte”.



Y es que san Antolín, como ha señalado el prelado, “fue ejecutado según la leyenda por no abrazar el arrianismo”, una doctrina que rechazaba el dogma de la Santísima Trinidad. “Como respuesta al amor de Jesús se entregó a Él también de manera incondicional, siguiendo al Señor con sinceridad, teniendo su palabra como faro y luz para su vida, hasta entregar su vida en defensa de su fe en Jesús”, ha afirmado, recalcando, asimismo, que este santo supo “concretar” su amor a Jesús “no sólo en la muerte, sino antes en morir a sí mismo, al individualismo, al egoísmo y darse, entregarse fielmente a Cristo presente en los más pobres y necesitados en el servicio desinteresado y humilde”.

Y es precisamente esto donde más debe servir san Antolín de ejemplo y que la dedicación de la catedral recuerda: “El templo material está firme para recordarnos que somos Iglesia y que tenemos que ser Iglesia hoy, abierta, en salida, Iglesia de discípulos y misioneros que viva su fe y la proclame”. De hecho, como ha apuntado Herrero, la Iglesia le dedica a san Antolín este templo “por ser un ejemplo de fe, de creyente, de miembro de la Iglesia que peregrina en el mundo y tiene que dar testimonio fiel de su Señor”.

Caminar juntos

“Seamos, hermanos, nosotros, un templo de Dios, en el que Dios habite en nuestros corazones y en nuestras vidas y comunidades”, ha continuado el obispo. “Hagámoslo ahora, en este tiempo en el que la pandemia sigue haciendo estragos, en el que sube el precio de la luz y muchas familias se ven afectadas por el paro, la soledad. En este tiempo en el que entre todos tenemos que buscar la reconciliación y juntos construir el futuro en justicia, igualdad, en paz, en verdad, en fraternidad desde el amor”, ha aseverado.

Asimismo, ha recordado que la Diócesis propone que en este curso pastoral que comienza “vayamos tejiendo la vida, un tiempo nuevo, en el que movidos por el Espíritu de Jesús, el Espíritu Santo, miremos más a Jesús y desde Él el sentido de la vida y de los acontecimientos de nuestra sociedad“. Por último, ha animado a los fieles a acompañarse “los unos a los otros, caminando juntos, en sinodalidad” para así construir “una sociedad de hermanos, como nos indica el papa Francisco, en la que las personas sean reconocidas en sus derechos y la casa común, la naturaleza sea respetada y custodiada”.

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