Francisco, ante la crisis del coronavirus: “El después va ser trágico, conviene pensar desde ahora”

“¿Cuál va a ser mi servicio como obispo de Roma, como cabeza de la Iglesia en el después? Este después ya empezó a mostrar que va a ser un después trágico, un después doloroso, por eso conviene pensar desde ahora”. Es la reflexión que lanza el Papa Francisco sobre la pandemia del coronavirus en una entrevista concedida al escritor y periodista inglés Austen Ivereigh, y distribuida por La Civiltà Cattolica, The Tablet, Commonweal y ABC.



En el diálogo, Francisco reconoce que está viviendo “este momento con mucha incertidumbre. Es un momento de mucha inventiva, de creatividad”. “¿Cómo lo vivo yo espiritualmente? Rezo más, porque creo que debo hacerlo, y pienso en la gente. Es algo que me preocupa: la gente. Pensar en la gente a mí me unge, me hace bien, me saca del egoísmo”. El Papa confiesa que “la gran preocupación mía –al menos la que siento en la oración– es cómo acompañar al pueblo de Dios y estar más cercano a él”.

La cuarentena de los últimos

Una vez más, el Papa denuncia la exclusión que están sufriendo los más vulnerables en medio de la epidemia: “Los sintecho siguen siendo sintecho. Salió una fotografía el otro día de Las Vegas donde eran puestos en cuarentena en una plaza de estacionamiento. Y los hoteles estaban vacíos. Pero un sin techo no puede ir a un hotel. Ahí se ve ya en funcionamiento la teoría del descarte”.

Desde ahí plantea “ver al pobre” pues considera que “están ocultos, porque la pobreza es pudorosa”. “Ver a los pobres significa devolverles la humanidad. No son cosas, no son descarte, son personas. No podemos hacer una política asistencialista como hacemos con los animales abandonados”, defiende el Papa que va más allá: “Me atrevo a dar un consejo. Es la hora de descender al subsuelo”.

Hipocresía funcional

Tampoco se queda atrás en su denuncia al populismo: “Esta crisis nos afecta a todos: a ricos y a pobres. Es una llamada de atención contra la hipocresía. A mí me preocupa la hipocresía de ciertos personajes políticos que hablan de sumarse a la crisis, que hablan del hambre en el mundo, y mientras hablan de eso fabrican armas”. “Es el momento de convertirnos de esa hipocresía funcional. Este es un tiempo de coherencia. O somos coherentes o perdimos todo”, reivindica el Papa en la entrevista.

Sobre la entrega de aquellos que están dando su vida para que todo siga adelante en estos días, Francisco pone en valor a “los santos de la puerta de al lado en este momento difícil. ¡Son héroes! Médicos, religiosas, sacerdotes, operarios que cumplen con los deberes para que la sociedad funcione. ¡Cuántos médicos y enfermeros han muerto! ¡Cuántos sacerdotes, cuántas religiosas han muerto! Sirviendo”.

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