Fernando Vidal, sociólogo, bloguero A su imagen
Director de la Cátedra Amoris Laetitia

La cultura paterna del corazón


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Nuestro mundo vive una crisis de paternidad. A la vez, existe un amplio sector de varones comprometidos con una renovación profunda del modelo de masculinidad y paternidad para ser padres de corazón. Con corazón de padre (Patris corde) es, precisamente, el título que Francisco ha dado a una carta apostólica en la que propone profundizar en esta cuestión.



Algunas voces responsabilizan a la tradición católica del sostenimiento de un modelo de masculinidad patriarcalista, en la que el varón dominó con superioridad y autoritarismo la familia. Sin embargo, lo singular del cristianismo es precisamente lo contrario. La mayor contribución histórica de la Iglesia al modelo de paternidad fue la superación del modelo romano de autoridad paterna.

En un tiempo en el que los varones tenían derecho a quitar la vida a sus hijos y a sus mujeres, la Iglesia proclamó la absoluta inviolabilidad de la vida, la igualdad de los esposos ante Dios y la radical libertad de las mujeres y los hijos. Solo el cristianismo permitió superar el paradigma autoritario romano de paternidad.

San José y el niño. Taller de Murillo

San José como modelo de padre

Esta singularidad de la paternidad cristiana se confirma cuando se reconoce a san José como modelo de padre. Su forma de ser padre no se debe solo a la modestia de su carácter, sino que existen rasgos que con él inician una nueva tradición de paternidad. San José es una revolución en la paternidad.

El papa Francisco señala en Patris corde algunas características de esa forma de ser padre: ternura, confianza, dar libertad, apoyo, incondicionalidad, donación, amabilidad, cuidar, proteger, integrar, humildad, no ser dominante ni posesivo, ayudar a crecer, apoyar la misión de tu pareja, etc. Una cultura masculina y paterna del corazón, con corazón de padre.

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