La llamada del misterio

(Jesús Sánchez Adalid– Sacerdote y escritor)


“El reclamo del misterio está ahí. No creo que se trate únicamente de algo turístico y deportivo. Desde luego que no. Porque veo a los peregrinos rezar arrodillados, portar sus cruces prendidas en el pecho y buscar los santuarios”

Me desplazo desde Burgos a Logroño para cumplir con las obligaciones propias de la campaña de promoción de mi última novela. En el trayecto, asombrado, observo el discurrir del viejo Camino de Santiago. Miles de peregrinos, posiblemente cientos de miles, en una fila constante, nutrida y de firme paso, van hacia el templo compostelano. ¡Es sorprendente!

Me pregunto qué llamadas misteriosas, y en cierto modo enigmáticas, incomprensibles en una mentalidad racionalista, llevan a todo este gentío a salir de sus casas, de sus países y echarse a los caminos, duros, fatigosos, intempestivos…

El reclamo del misterio está ahí. No creo que se trate únicamente de algo turístico y deportivo. Desde luego que no. Porque veo a los peregrinos rezar arrodillados, portar sus cruces prendidas en el pecho y buscar los santuarios que permanecen abiertos a lo largo del itinerario.

Inevitablemente, surge una reflexión: es enorme la responsabilidad del templo del Apóstol, de la Archidiócesis de Santiago, de la Iglesia de España y de la Iglesia Universal. Responsabilidad de todos; orientar espiritualmente todas esas almas tal vez desasosegadas, algo vacías y en búsqueda. En suma, el ser humano de nuestro tiempo.

En el nº 2.708 de Vida Nueva.

Actualizado
21/05/2010
Compartir