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La Iglesia en México pide más propuestas y menos injurias hacia el presidente López Obrador

  • Al cumplirse un año de gobierno, el presidente de la CEM advierte que la Iglesia no puede dejar de invitar a la oración por las autoridades
  • “El presidente no puede estar solo; necesita, sobre todo, de una ciudadanía más participativa”, dice Cabrera

Este domingo 1 de diciembre se cumplió un año de la llegada de Andrés Manuel López Obrador al gobierno de México; sobre ello habló el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López.



“Independientemente de cómo cada quien pueda juzgar los avances y retrocesos, para nosotros, como Iglesia Católica, debemos tener siempre una actitud positiva, mirar siempre con la esperanza y sobre todo invitar a la comunidad a rezar”, dijo.

“La oración por las autoridades es para que tengamos paz y también para que los creyentes y no creyentes podamos tener la libertad espiritual de poder creer o no creer, de poder manifestar nuestros pensamientos y nuestras convicciones religiosas”.

Colaborar para la gobernabilidad

Cabrera López hizo un llamado a los ciudadanos a dejar de lado las reacciones viscerales y colaborar para la gobernabilidad y la gobernanza de nuestro país; “los insultos o los halagos vacíos no hacen mejor a nuestro país, hay que tener una visión objetiva y respetuosa. A los católicos yo les pido que siempre recemos por nuestros gobernantes, por nuestro Presidente de la República, por nuestro gobernador, y por el presidente municipal. Cada uno tiene una tarea distinta”.

Aseguró que los mexicanos necesitan estar unidos con el mandatario, “porque un Presidente no puede estar solo, no puede caminar solo; necesita primero de sus colaboradores, necesita del entendimiento con los demás poderes: el Judicial y el Legislativo, pero sobre todo necesita de una ciudadanía más nueva, más moderna, más participativa, más propositiva y menos injuriosa”.

Al referirse a los avances del gobierno en materia de seguridad, consideró que es muy difícil medir este tema, pues no todo depende del gobernante. “El asunto de la paz en nuestro país, de la no violencia, tiene muchas aristas donde gran parte de responsabilidad la tenemos los ciudadanos. Un gobernante no puede poner orden donde todos gritan, donde todos se portan mal y donde hay criminales a sueldo; creo yo que las estrategias, el sistema de seguridad e información tiene que mejorar en nuestro país, pero yo siempre digo que no podemos cargar sobre una persona lo que es de todos”.

Refirió que la violencia comienza en el hogar, está en las calles, “la violencia la generan también a veces los que deberían mantener el orden”, dijo, e hizo un llamado a las policías para que se pongan de parte de los ciudadanos.

“Todo mundo tiene aquí algo que hacer y por eso pedimos por el Presidente de la República para que en este mosaico tan variado que tiene el país se pueda lograr uno de los deseos que todos los mexicanos tenemos que es vivir en paz, donde hay paz hay desarrollo, hay esperanza”.

Las mujeres: lo más importante de la sociedad

Por otro lado, Rogelio Cabrera se refirió a las manifestaciones vandálicas en la Ciudad de México que han realizado mujeres en contra de la violencia. Detalló: “los asesinatos contra las mujeres, el abuso de la fuerza física contra ellas tiene que ser siempre condenado, y todos los ciudadanos tenemos que estar de parte de las mujeres, porque ellas son lo más importante de la sociedad: mujer es nuestra mamá, nuestra hermana, nuestra amiga, nuestra compañera de trabajo”.

Dijo estar convencido de que las mujeres “tienen derecho de reclamar ese respeto, y que México no sea un país que quede etiquetado por lastimar y asesinar a las mujeres. Creo que el derecho a manifestarse es muy bueno, lo que lamentablemente a veces ocurre es que personas que no comulgan con las ideas de otros se atreven hacer actos vandálicos; siempre hay personas que rompen el sentido de una auténtica protesta o marcha”.

El Arzobispo de Monterrey hizo un llamado a que todas las marchas que se hagan “sean respetuosas porque no es la injuria lo que resuelve los problemas, es bueno manifestar la insatisfacción y el requerimiento de los ciudadanos, pero nunca injuriar a nadie, y mucho menos a la autoridad”.

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