José Beltrán, director de Vida Nueva y bloguero Notas al pie
Director de Vida Nueva

Fe que se porta


Compartir

JUEVES 17. Federico Mayor Zaragoza en el Ateneo de Madrid. Presenta sus ‘Recuerdos para el porvenir‘ (PPC). Repaso a quienes caminaron con él. De Teresa de Calcuta a Mandela. Moraleja de quien ha trabajado por forjar la democracia de Norte a Sur desde la UNESCO: “Para lograr la paz, es necesario que como sociedad seamos capaces de superar el miedo. Por primera vez en la historia tenemos que atrevernos a vernos llamados a la rebelión ante las injusticias, como señala la Declaración Universal de los Derechos Humanos”. Si él lo dice, no suena a utopía.

SÁBADO 19. En la noche de Pentecostés, Getafe celebra su fiesta grande. La Salve, con la representación de la asunción de la Virgen de los Ángeles. Primera vez para Don Ginés. Una vecina se acerca antes del acto: “Ando yo preocupada, porque no sé si le gustará. Porque a lo mejor no está acostumbrado o no es su estilo”. Respuesta: “Todo lo que venga de la Madre y sea para la Madre me gustará”. La fiesta, en paz.

DOMINGO 20. Estreno como andero. San Faustino a hombros. De padres, alumnos y profesores de los escolapios y las pastoras. A un solo paso, calasancio. Siempre me costó entender el sentir del costalero bajo la imagen. El porqué del dolor y la penitencia física. Ya no son necesarias las explicaciones. Llevar el peso del otro. Y del Otro. A su paso. La cruz del sufrimiento de tantos. De los cercanos y de los alejados. Expresión pública de una fe que se porta, no arrastra.

MARTES 22. Boadilla del Monte. Presentación de ‘Una decisión original. Guía para casarse por la Iglesia’ (Palabra). Creatividad en sus autores. Para ver el noviazgo como si se tratara de ‘Maestros de la costura’. O para descubrir en la princesa Fiona, de Shrek, la realidad de una convivencia, no por fea, sino por realista. Siendo fieles a los principios cristianos, pero acercarse a los códigos divulgativos de hoy. “Para vivir un matrimonio pata negra, hay que saber lo que dice la Iglesia”, asegura María.

En el mundo del ‘low cost’ de las relaciones, apostar por el “para toda la vida” es jabugo o bellota, pero no por su precio, sino por su valor. “El matrimonio exige amar sin reservas. Si no lo haces, estás timando al otro”, añade Nicolás con más razón que un santo. Cierre del obispo: “El problema del matrimonio católico es cuando lo consideramos un sombrero, un accesorio. Si no está Dios, es un contrato. No quiero renunciar a presentar el ideal del matrimonio, pero no un ideal inalcanzable, sino un modo de vivir”.

Lea más: