Tres películas para el fin de semana (17-19 de noviembre de 2017)

Cada viernes, ‘Vida Nueva’ te acerca sus recomendaciones en pantalla grande (o no tanto)

Fotograma de 'Una razón para vivir'

El estreno de la semana: ‘Una razón para vivir’

Un joven inglés, brillante y aventurero, conoce en 1957 a una atractiva mujer con la que se casa al poco tiempo. Pronto viajará con ella a Kenia, donde trabaja en un negocio de importación té. Pero, apenas unos meses después, una poliomielitis le deja prácticamente inmóvil y enganchado a un respirador artificial.

Debut en la dirección del actor Andy Serkis (Gollum en El Señor de los Anillos y El Hobbit), este drama británico nos acerca a la historia real de los padres del productor Jonathan Cavendish y su lucha contra la súbita enfermedad que irrumpió en sus vidas, una actitud que supuso en su momento un verdadero ejemplo a seguir para las personas con discapacidad.

Aunque rodada con gusto y sensibilidad, como corresponde a una relación amorosa de película expuesta a los reveses del destino, su indisimulado afán por emocionar a toda costa nos impide disfrutar como se merece del derroche de fortaleza e ingenio de sus protagonistas para hacer frente a tan devastador giro de los acontecimientos.

Todavía en cartelera: ‘Blade Runner 2049’


Blade Runner (1982), considerada una de las cumbres de la ciencia ficción, ya tiene su secuela. Más de tres décadas después, Ridley Scott –el padre de la célebre criatura– se ha pasado a la producción y ha cedido la cámara a un director solvente como el canadiense Denis Villeneuve.

Un nuevo blade runner (Ryan Gosling) descubre un secreto largamente oculto que podría acabar con el caos reinante en la sociedad. Su hallazgo le llevará a buscar a otro blade runner (Harrison Ford) al que se le perdió la pista hace 30 años.

El tema de fondo, el reparto o el estilo visual de la historia conectan con su predecesora sin mayores “decepciones” entre los incondicionales. Bien distinto es igualar aquel lirismo que desprendía el original en cada plano. A cambio, la depurada elegancia del retoño nos regala un espectáculo impecable en su acción, sus interpretaciones, su banda sonora (eso sí, sin Vangelis), aunque demasiado frío. Ya se sabe, la lluvia ácida y el paso del tiempo suelen producir humedad y nostalgia.

Ya en DVD: ‘Maudie. El color de la vida’


Más allá de un chispazo de genialidad o un golpe de fortuna, la trayectoria artística de la canadiense Maud Lewis fue el resultado de una existencia marcada por una prematura artritis reumatoide, el rechazo familiar, la separación de una hija recién nacida, el hostigamiento vecinal, el matrimonio con un tipo huraño…

Aisling Walsh bebe de ese frágil equilibrio entre el dolor callado del desprecio que sufre su protagonista y el trazo libre del estallido cromático para componer un biopic que rebosa sensibilidad, fiel reflejo de un ser tan cándido y luminoso como sus creaciones.

Esta pionera del arte naíf decía que “toda la vida ya está enmarcada y está justo ahí”, una consigna que la directora irlandesa ha hecho suya para ilustrar el retrato íntimo de una pareja única en su imperfección (la dulce Sally Hawkins y un tosco Ethan Hawke), que convirtió la diferencia en un cuadro de obligada contemplación. También en el salón de casa frente al televisor. La honestidad admite cualquier escenario y soporte.

Actualizado
17/11/2017
Compartir