Hollerich: “El Sínodo sigue siendo de los obispos”

El cardenal arzobispo de Luxemburgo y relator general de la Asamblea Sinodal acalla a los críticos

Hollerich

Apenas 24 horas después de que el Vaticano anunciase la decisión de Francisco de ampliar la composición del Sínodo, el cardenal JeanClaude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo y relator general de la próxima asamblea, ha asegurado a Vatican News que “el Sínodo sigue siendo de los obispos”.



Además, ha quitado importancia a esta iniciativa de Francisco: “no es una novedad realmente, porque en el pasado ya hubo miembros con derecho a voto que no eran obispos”. Ha reconocido, sin embargo, que “no había mujeres votantes, pero sí miembros no obispos”. “Puede decirse, por tanto, que ese pequeño grupo se hace ahora más amplio”, ha continuado, insistiendo en que, a pesar de todo, “el Sínodo sigue siendo de los obispos, porque el obispo es siempre el pastor de su Iglesia, y no se puede ver su función separada de su pueblo, de su gente”.

Asimismo, ha subrayado que “sigue siendo porque los obispos son la mayoría”, y que a ellos corresponde “llevar a cabo un discernimiento, que se ha hecho a distintos niveles y que, en última instancia, llega al Santo Padre”. “Ahora está la etapa de los obispos, pero hay una materia de discernimiento y esta materia ha sido ofrecida por el Pueblo de Dios. Los nuevos miembros del Sínodo representan, por así decirlo, la porción no episcopal del Pueblo de Dios”, ha explicado.

Caminar juntos

Por otro lado, Hollerich ha defendido el valor de “juntos” ser “Iglesia sinodal y misionera”. “Creo que es importante subrayarlo: no se trata de un análisis o de una meditación, ¡no! Estamos allí para vivir la Iglesia como Dios quiere para nuestro tiempo, para anunciar el Evangelio al mundo, a nuestros contemporáneos. Y esto es bello. La Iglesia siempre ha sido sinodal”, ha aseverado.

“Cuando caminamos, Cristo es el centro”, ha matizado Hollerich. “Hay gente a la derecha, a la izquierda, hay quien camina más adelante, hay quien tarda más y se esta atrás: es normal cuando caminamos juntos. Debemos aprender que ciertas tensiones en la Iglesia son normales, significa que la Iglesia está cerca de la gente, porque no todos piensan de la misma manera en todos los continentes, sobre todos los problemas. Por eso es importante escuchar con mucho respeto también las diferentes culturas, buscando la voluntad de Dios, para decidir juntos el modo de avanzar”.

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