.


El abad de Monserrat promete “transparencia total” contra los abusos

  • Josep María Soler muestra “consternación” por los casos denunciados en una entrevista a TRECE TV
  • “La Iglesia de España y de Cataluña está intentando establecer puentes de diálogo”, asegura sobre la crisis generada por el ‘procés’

El abad de Monserrat, Josep Maria Soler

El abad de Montserrat, Josep María Soler, ha prometido “transparencia total” en la lucha contra los abusos sexuales, después de que el monasterio catalán se haya convertido en un foco de atención mediática en los últimos meses en relación a esta cuestión. Sobre todo, tras la denuncia pública a través del documental de Netflix ‘Examen de conciencia’, por parte de Miguel Ángel Hurtado, que no solo alzó la voz como víctima del monje Andreu Soler cuando era “scout”, sino que además, ha mantenido que la comunidad benedictina encubrió su caso.

La actitud del papa Francisco y de la Santa Sede es de tolerancia cero y nosotros estamos en la línea que ha marcado”, ha reivindicado Soler en una entrevista concedida a la periodista Irene Pozo y emitida anoche en TRECE.

Tomar medidas

El abad confesó vivir estos sucesos “con consternación porque nos duele mucho que se hayan podido dar casos así”, a la vez que manifestó su deseo de “tomar medidas para que eso no vuela a repetirse y poniéndonos al lado de las víctimas”.

En este sentido, reivindicó la comisión independiente puesta en marcha por el monasterio para “esclarecer situaciones pasadas”, además de “protocolos para que no vuelva a suceder con un mayor control en la admisión de candidatos con el fin de asegurar que están equilibrados para cumplir el compromiso de la castidad”.

El futuro de Cataluña

En otro orden de cosas, he interpelado por la actualidad política, Soler apuntó que “la Iglesia de España y de Cataluña está intentando establecer puentes de diálogo para superar la situación difícil y preocupante en la que nos encontramos y que podemos encontrarnos en el futuro”.

Para ello, el abad catalán dijo apostar “por el camino del diálogo, del respeto a los demás, dejando de lado la cultura del insulto y del desprecio”. En esta línea, subrayó que “la Iglesia tiene entre sus miembros personas muy plurales, políticamente hablando, y eso puede favorecer el encuentro”.

Noticias relacionadas
Compartir