.


González-Anleo: “Durante los años de crisis ninguna institución ha hecho nada por los jóvenes de España”

González-Anleo en REinspira 2018

“La Iglesia tiene el mejor producto de todos, pero el peor marketing”. Con estas palabras Juan González-Anleo, autor del último Estudio Sobre la Juventud junto con la Fundación SM, ha comenzado su ponencia hoy, 30 de noviembre, en el segundo congreso internacional de marketing religioso REinspira.

En su exposición, titulada ‘¿Hacia una sociedad zombificada?’, ha señalado que “la poquísima confianza de los jóvenes hacia las instituciones baja más y más cada año“, dijo Anleo. Y es que la Iglesia está al final del todo desde hace más de 20 años, “incluso menos que las grandes empresas e instituciones”. “Lo contrario al amor no es el odio, es la indiferencia, y eso es lo que pasa con los jóvenes y la Iglesia”, ha apuntado.

Así, ante estas instituciones que vertebran la sociedad, Anleo reflexiona sobre “un factor fundamental”, que no es otro que “ninguna institución, durante estos años de crisis, ha hecho absolutamente nada por los jóvenes de España”.

Dados de lado por la sociedad

Por este motivo, “para abordar el tema de la juventud, lo mejor sería hacerlo desde lo poco que se interesa la sociedad por ella”. Y es que el último Informe de Cáritas Europa expone que, la juventud está siendo de lado en las sociedades europeas. “La inclusión de los jóvenes en la sociedad no despierta ningún interés, ya no existe eso de tú estudia, esfuérzate y la sociedad te dará una casa, una familia…”, ha explicado.

Los jóvenes se dan cuenta de que “la sociedad les da de lado”, que tendrán menos oportunidades que sus padres. “El tejido social, el que creamos unos con otros, se ha ido desvaneciendo”, ha señalado Anleo, ya que “si hay un recorte en sanidad, salen solo los de sanidad a la calle, si es en educación, los de educación”.

Además, señala que el nuevo modelo de juventud “da a sus amigos la misma importancia que a su familia”. “Tenemos familias que cada vez se implican menos en la educación de sus hijos, se les lanza la patata caliente a los maestros y, si no, a los medios de comunicación y, al final, ¿quién les educa?“, reflexiona.

Libertad, tolerancia, rebeldía e inclusión

Anleo señala que la juventud tiene cuatro valores fundamentales, donde lo primero es la libertad y la autonomía. “Los jóvenes españoles se emancipan a una edad muy avanzada”, por lo que “prácticamente no tienen nada de autonomía”. Y esta carencia a lo que lleva es a “una obsesión por la libertad”, de la que surge el valor de la rebeldía. Sin embargo, “¿puede ser rebelde alguien que se define como consumista, por ejemplo?, yo creo que no”, señala.

“La tolerancia y la inclusión son dos valores que se han convertido también en una obsesión”, dice. Sin embargo, considera que “hay un auténtico terror a lo diferente”, por lo que “tal vez estos valores sean una manera de contrarrestarlo”. Mientras, la tolerancia es una de las aptitudes “más características” de los jóvenes. “En mi opinión si se lleva la tolerancia al extremo se llega al pasotismo, a la laxitud moral”, ha apostillado. Y pone un ejemplo: “la tolerancia hacia la condición sexual de las personas es fundamental, pero otra es ‘pasar’ de la violencia de género, no concienciarse y no vivir activamente lo que ocurre”.

Noticias relacionadas
Compartir