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Rafael Garrido: “Los pobres deben estar en el centro de la nueva Venezuela democrática”

  • El provincial de los jesuitas de Venezuela se pronuncia sobre la situación del país
  • “Pedimos a los venezolanos rescatar la democracia y la pacífica construcción del bien común”

peregrinos de Venezuela en el Vaticano con cruces con nombres de víctimas de la crisis

En nombre de los jesuitas de Venezuela, su provincial, Rafael Garrido, ha hecho pública la postura de la Compañía de Jesús ante “la realidad de miseria, persecución, exilio y muerte” que se vive.

El comunicado, difundido el 5 de junio, cuestiona: “¿Qué hemos hecho y hacemos por Venezuela y qué debemos hacer para que los venezolanos cuanto antes superemos esta situación y emprendamos el camino de vida para todos?”.

Al agradecer el apoyo del papa Francisco, y reconocer los esfuerzos de los obispos del país, que “han levantado, con claridad y valentía su voz exigiendo un rápido y profundo cambio de esta realidad de muerte, causada por el empeño de imponer un proyecto totalitario que ha fracasado”, la Compañía de Jesús pide a los venezolanos “rescatar la democracia y la pacífica construcción del bien común”, con la convicción de que “los pobres deben estar en el centro de la nueva Venezuela democrática, como sujetos activos de la política y de la economía”.

Trabajo digno para todos

Desde esta mirada y con un tono propositivo, el religioso manifiesta que “los jesuitas en esta dramática hora nos sentimos llamados a acompañar a la gente y a sacar lo mejor de lo que hemos recibido de Jesús de Nazaret y su Iglesia: poner a los pobres de Venezuela en el centro de nuestras vidas y trabajo y aportar el espíritu del Evangelio para discernir los caminos de vida con el fin de lograr la necesaria reconciliación de todos los venezolanos. El eje central de la Venezuela productiva ha de ser la oportunidad de trabajo digno para todos en la producción exitosa en nuestras fábricas, campos abandonados y centros de servicios”.

La urgencia de la unidad, la reconciliación y la inclusión no da espera ante el incremento de muerte y desesperanza en el país. “Prolongar la actual dramática situación con jóvenes sin esperanza, exiliados y perseguidos, resulta criminal”.

“Se está ahogando el futuro de los jóvenes”

Además, el provincial de la Compañía de Jesús expresa su preocupación ante la situación de la educación, donde la presencia de los jesuitas es particularmente significativa en colegios, universidades y centros educativos populares de Fe y Alegría: “Se está ahogando la buena educación y con ello el futuro de los niños y jóvenes, tanto en la formación de personas en sus competencias profesionales, como en su formación en valores cimentados en el amor y la solidaridad”, lamenta el sacerdote, subrayando que “con una pobre educación para los pobres, Venezuela no tiene futuro”.

Asimismo, con relación a la convocatoria del gobierno de Nicolás Maduro de una Asamblea Constituyente, la Compañía de Jesús hace propias las palabras de la Conferencia Episcopal de Venezuela, destacando que “en esta hora los venezolanos no claman por el cambio de la Constitución, sino por su cumplimiento. Como muy bien han dicho los obispos, ahora una Asamblea Constituyente es innecesaria y contraproducente. Lo que necesita y reclama el pueblo, en primer lugar, es comida, medicinas, seguridad, paz y elecciones justas”.

“La Iglesia, interpretando el clamor del pueblo, exige la inmediata apertura de la ayuda humanitaria internacional en medicinas y alimentos y la pronta apertura a todas las iniciativas para la activación de una economía”.

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