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La fecunda historia del arzobispado de Madrid

Heredera de la diócesis complutense del siglo V, la sede episcopal actual data de 1991

Catedral de la Almudena.

Catedral de la Almudena.

JAVIER RODRÍGUEZ | En sentido estricto la Archidiócesis de Madrid es una institución muy joven, dado que con su configuración actual solo existe desde 1991, cuando se desgajan sus diócesis sufragáneas de Alcalá de Henares y Getafe.

En este tiempo, los predecesores del recién nombrado arzobispo de Madrid Carlos Osoro son solo dos: Ángel Suquía Goicoechea (entre 1991 y 1994) y Antonio María Rouco Varela (de 1994 a 2014). Sin embargo, los orígenes de la sede episcopal cuya responsabilidad ha recaído sobre el hasta ahora arzobispo de Valencia nos retrotraen mucho más lejos. Veamos brevemente su rica historia hasta nuestros días.
 

Las raíces complutenses

Martirio de los Santos Niños Justo y Pastor según grabado de Isidoro Carnicero, 1759.

Martirio de los Santos Niños Justo y Pastor, por Isidoro Carnicero (1759). [ampliar]


Como explica el actual Obispado de Alcalá en su web, el primer antecedente del arzobispado de la capital española se remonta a principios del siglo V, en la época romano-visigótica, cuando el obispo de Toledo Asturio encuentra en el llamado Campo Laudable las reliquias de los santos Justo y Pastor.

Según la tradición, se trataba de niños hispanos de entre siete y nueve años que fueron ejecutados en el año 304 en la ciudad de Complutum, fundada por los romanos en el siglo I y que hoy forma parte de Alcalá de Henares. La orden de ejecución fue la respuesta del gobernador Daciano a la negativa de los infantes a abjurar del cristianismo durante la persecución iniciada por el emperador Diocleciano.

Ante el descubrimiento de sus restos mortales, Asturio ordena edificar en el mismo lugar un templo y crea la sede episcopal complutense que continuará su labor los siglos siguientes.

En el año 712, cuenta la tradición madrileña, cuando tropas lideradas por el caudillo árabe Tarik toman la ciudad de Complutum sus habitantes ocultan una imagen de la Virgen de la Almudena en las murallas. La urbe se convierte así en musulmana hasta que en 1083 el rey Alfonso VI la reconquista.

Según la leyenda, unos años más tarde, mientras el monarca encabezaba una procesión, se desprende una parte del muro desvelando la figura de la que sería la patrona de Madrid y su Archidiócesis, custodiada por dos velas encendidas, al modo representado en grabados tradicionales[1].
 

Integración con Toledo

El 4 de mayo de 1099 el papa Urbano II agrega la diócesis de Complutum a la de Toledo, iniciando una próspera etapa de crecimiento arquitectónico y cultural, por ejemplo edificándose el Palacio Arzobispal y elevándose a rango de Colegiata -en 1479, por bula del papa Sixto IV– la Iglesia de los Santos Justo y Pastor.

Portada de la Catedral Magistral de Alcalá.

Portada de la Catedral Magistral de Alcalá.

Reedificado por el cardenal Cisneros a fines del siglo XV, el papa León X concede al templo el título de Magistral en 1519, lo que supone que todos sus canónigos deben ser doctores en Teología. Cisneros, cuya tumba se encuentra en la hoy catedral, además había fundado la Universidad de Alcalá con bula del papa Alejandro VI, donde se escribiría la primera edición políglota de una Biblia completa.

A fines del XVIII, y con la desamortización de Mendizábal, comienza la decadencia de la ciudad de Alcalá, que se agudiza en 1836 con el traslado de la universidad a Madrid.

Para culminar este traslado, la futura catedral de la Virgen de la Almudena, según explica su museo, se empieza a perfilar a partir de 1878, cuando la reina María de las Mercedes, en nombre de la Congregación Real Esclavitud de La Almudena, solicita a su esposo el rey Alfonso XII los permisos necesarios para levantar un templo dedicado a esta Virgen que sustituya una iglesia preexistente del siglo XI que había sido derribada en 1868.

Al fallecer la Reina apenas seis meses después de haberse casado, el proyecto se convirtió también en su panteón, aunque hubo que esperar hasta 1883 para que el monarca y su segunda esposa, María Cristina, presidieran el inicio de las obras de un templo catedralicio de estilo neogótico sobre cripta neorrománica, diseñado por el marqués de Cubas y que se inauguraría el 31 de mayo de 1910.

 

Nace la diócesis de Madrid-Alcalá

Al año siguiente de iniciarse la edificación de la catedral, el 7 de marzo de 1884, el papa León XIII en la bula Romani Pontifices Praedecessores Nostri crea la diócesis de Madrid-Alcalá como sufragánea de la Archidiócesis de Toledo. Hasta entonces, el templo que había hecho las veces de catedral era la Real Colegiata de San Isidro (construida entre 1622 y 1651 como parte del Colegio Imperial) pero el Papa dispuso que:

Cuando con el favor de Dios llegue a su término la edificación del templo de Santa María de La Almudena, se constituirá en él perpetuamente a Silla episcopal como en Iglesia catedral de la Diócesis.

Narciso Martínez Izquierdo, primer obispo de Madrid.

Narciso Martínez, primer obispo de Madrid.

Su primer obispo, Narciso Martínez Izquierdo, resultaría asesinado apenas un año después de ser nombrado, el 20 de abril de 1886, domingo de Ramos, a las puertas de la catedral y abatido por tres disparos del sacerdote Cayetano Galeote, quien acabaría sus días en el manicomio de Leganés.

Sucede a Martínez Ciriaco María Sancha y Hervás, fundador de la Congregación de las Religiosas de la Caridad, promovido a la Sede Primada de Toledo y elevado a la dignidad cardenalicia. La relación completa de obispos de esta primera etapa es la siguiente:

  • Narciso Martínez Izquierdo (1885–1886)
  • Ciriaco María Sancha y Hervas (1886–1892)
  • José María Justo Cos y Macho (1892–1901)
  • Victoriano Guisasola y Menéndez (1902–1905)
  • José María Salvador y Barrera (1906–1916)
  • Prudencio Melo y Alcalde (1917–1922)
  • Leopoldo Eijo y Garay (1923–1963)

 

La archidiócesis de Madrid-Alcalá

El 25 de marzo de 1964 el papa Pablo VI eleva la sede episcopal a archidiócesis por la bula Romanorum Pontificum Semper, dejando de ser sufragánea de Toledo y pasando a depender directamente de la Santa Sede. Tres fueron los arzobispos en este periodo, destacando el cardenal Tarancón por su fundamental papel en la Transición.

  • Casimiro Morcillo González (1964–1971)
  • Vicente Enrique y Tarancón (1971–1983)
  • Ángel Suquía Goicoechea (1983–1991)

Fue con este último, el arzobispo Suquía, y por bulas del papa Juan Pablo II, que en 1991 se crea la Archidiócesis metropolitana de Madrid, en la que se encuadran las diócesis sufragáneas de Alcalá de Henares y Getafe, dando inicio a la institución que conocemos actualmente.

[1] López Carcelén, Pedro. Atlas de la Historia de Madrid, pág. 21. Ediciones La Librería, 2004.

 

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