Agradecimiento y compromiso en VN

(Juan Rubio– Director de Vida Nueva)

Cada año es mejor que el anterior porque ensancha horizontes y depara nuevas posibilidades. Abrir brechas es mejor que escuchar lamentos. Nuestra mirada es de futuro y no de añoranzas. Vida Nueva tuvo muchas épocas a lo largo de su medio siglo de vida. Todas ellas fueron buenas, pero lo mejor siempre está por llegar. Han sido cincuenta años trabajando en la Iglesia, apostando por una información seria, evangélica, eclesial, conciliar, llena de vida y siempre nueva. Hoy, arrancado ya el nuevo año, queda en nuestros labios el agradecimiento como palabra clave. Gracias al pasado y a quienes lo hicieron posible. Gracias también a quienes en el presente siguen haciendo realidad este encuentro vivo, fresco, abierto, con horizontes y siempre navegando en la comunión. Un gracias y un “sí” claro y rotundo para el futuro. Tenemos algo que decir y vamos a seguir diciéndolo con respeto, con espíritu eclesial, con libertad. Un sí claro y rotundo es nuestra palabra clave de cara al futuro. Queremos seguir proponiendo una palabra nueva en las Iglesias locales y en las distintas congregaciones religiosas; en la vida consagrada y en el ministerio sacerdotal; en España, en cualquier rincón del mundo, en Latinoamérica, en donde tenemos un compromiso misionero inequívoco. Seguiremos informando desde Roma con fidelidad creativa. Vida Nueva agradece y se compromete, se siente madura y capaz de dar lo mejor de sí misma. Por eso, al comenzar un nuevo año y aunque aún queden flecos de la efeméride, renovamos el agradecimiento y el compromiso de servir a la Iglesia en el apasionante mundo de la información en unos momentos en los que es más necesaria que nunca.

Publicado en el nº 2.643 de Vida Nueva (del 10 al 16 de enero de 2009).

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