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El Tribunal Superior de Australia, última oportunidad del cardenal Pell para salir de la cárcel

  • La máxima instancia judicial del país examina el miércoles la apelación presentada por el purpurado, condenado en primer y segundo grado a 6 años de prisión por pederastia
  • Si los magistrados acogen su solicitud, comenzaría un nuevo procedimiento que abre la posibilidad de que saliera a la calle antes de que en 2022 pueda acceder a la libertad condicional

El cardenal australiano George Pell, encarcelado desde finales del pasado mes de febrero en su país tras ser condenado a seis años de prisión por abusos sexuales a menores, se juega su futuro en la decisión que el miércoles comenzará a examinar el Tribunal Superior de Australia. El antiguo prefecto de la Secretaría de la Economía de la Santa Sede, de 78 años, siempre ha defendido su inocencia y decidió apelar a la máxima instancia judicial del país después de ser considerado culpable en primer y segundo grado.

La decisión de la Alta Corte de reabrir o no el caso supone la última oportunidad que tiene el antiguo ‘ministro’ vaticano de Economía para tratar de limpiar su nombre y salir a la calle antes de que en 2022 pueda acceder a la libertad condicional. Un éxito en el Tribunal Superior le evitaría además la ignominia de estar incluido en el registro de pederastas del país. Pell fue considerado culpable de abusar sexualmente entre 1996 y 1997 de dos muchachos de 13 años de edad que formaban parte del coro de la catedral de Melbourne, de la que en aquella época era arzobispo.

La Fiscalía, en contra

Si los magistrados acogen la solicitud del purpurado, el más alto cargo del Vaticano condenado por pederastia, se abrirá un nuevo procedimiento probablemente en febrero, una vez acabado el período vacacional en el hemisferio austral. La Fiscalía ya ha manifestado su rechazo a la apelación por considerar que no existen motivaciones que justifiquen la reapertura del caso.

Pell se encuentra en régimen de aislamiento en una prisión de Melbourne con capacidad para 305 reclusos para evitar posibles agresiones. De manera paralela al proceso por parte de la justicia civil de su país, su caso también está siendo examinado por la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe, responsable de juzgar los ‘delicta graviora’ (delitos más graves, entre los que está la pederastia), que después de que se hiciera pública su condena en febrero anunció la apertura de un “proceso administrativo”.

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