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Los obispos brasileños, contra los ‘reality shows’

Denuncian su “bajo nivel moral” y reivindican más ética en los programas televisivos

(Graziela Cruz. Brasil) El Consejo Episcopal de Pastoral de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB, por sus siglas en brasileño) emitió una declaración el pasado mes de febrero en la que condena el “bajo nivel moral que existe en algunos programas de televisión”. Los prelados citan, especialmente, los denominados reality shows, cuyo “principal objetivo es el lucro”, al tiempo que consideran que este tipo de programas son un mal para la sociedad que debe ser superado. La nota episcopal pide al Ministerio Público que preste “una atención más cuidadosa en el acompañamiento y tome medidas adecuadas en relación a la programación televisiva”.

Tras poner de relieve la importancia de la televisión para la sociedad brasileña, los obispos lamentan que “los servicios con la calidad técnica avanzada y de innegable valor cultural y moral” sean “eclipsados” por programas como los reality shows. A su juicio, estos espacios “ofenden a la dignidad humana, tanto de sus participantes, atraídos por el dinero del premio o la fama fugaz, como del público receptor que es la familia brasileña”. De aquí que su mensaje se dirija a las cadenas de televisión y al Ministerio Público, pero también a padres, madres, educadores, anunciantes y editores, instando a cada uno de ellos a reflexionar sobre su responsabilidad en la calidad de los programas televisivos.

La declaración de los pastores es una reacción, sobre todo, al programa ‘Big Brother Brasil’, producido y retransmitido por la mayor empresa televisiva del país, Red Globo, que inició a comienzos de febrero su 11ª edición. Su objetivo es reunir en una casa durante varias semanas a 17 personas, que participan en las actividades, buscando la eliminación gradual de los candidatos, hasta que haya un ganador. Los concursantes se enfrentan a pruebas y, semanalmente, se someten al voto popular (por teléfono e Internet), que elimina a un participante. Otras cadenas, como Red Record, producen también reality shows como ‘La hacienda’, donde artistas y otros famosos permanecen encerrados en una hacienda durante un largo período de tiempo para ver quién logra vencer los desafíos de la vida en el campo.

Tras la divulgación del documento de la CNBB, el Ministerio Público mostró públicamente su apoyo a los obispos y criticó que el programa ‘Big Brother Brasil’ de TV Globo “sirve a la mala educación, no fomenta la creación, el principio de solidaridad y los valores éticos de la persona y de la familia”. Según el subprocurador general de la República, Aurelio Ríos, responsable de la Procuraduría Federal de los Derechos de los Ciudadanos (PFDC), la edad recomendada para ver el programa debería pasar de los 14 años, en que ahora se sitúa, a los 18.

Quejas del público

En diciembre de 2010, tras recibir un gran número de quejas de los espectadores contra ‘Big Brother Brasil’, la PFDC envió a la dirección de Red Globo una recomendación instando a la cadena a cumplir con los derechos constitucionales. La mayoría de las críticas estaban relacionadas con los contravalores que difunde dicho programa, tales como la homofobia, la apología de la violencia, las referencias sexuales, el horario impropio del mismo y la violación de la dignidad humana. Ríos comunicó a la cadena que tenía 30 días para responder a su llamamiento, pero hasta ahora el Ministerio no ha recibido respuesta alguna.

TV Globo, sin embargo, sí ha salido ahora al paso de la nota de la CNBB, dando a conocer un comunicado en el que recuerda que es “una emisora secular, con una visión de la cultura e incluso del comportamiento social y moral que no sigue los preceptos religiosos”. El texto, firmado por la Central Globo de Comunicación, observa, no obstante, que la empresa tiene “tradición de estar, en el campo institucional, junto con la mayoría de las causas de la CNBB y de acuerdo con los obispos sobre el papel de los padres: ‘Los padres tienen que seleccionar lo que sus hijos deben ver, como todo lo que puede influir en la formación de la juventud’”. Asimismo, destaca la libertad de elección del espectador: “Es el mismo ciudadano-elector –dice– quien, en cada momento, tiene plena libertad para decidir qué es mejor para sí y su familia”.

Red Record, por su parte, se pronunció también por medio de una nota en la que sostiene que las recomendaciones episcopales no se refieren a ninguno de los cinco reality shows de su emisora. “Son todos programas –se defiende– que respetan a los participantes y a los telespectadores”.

En el nº 2.744 de Vida Nueva

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