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Camino Cañón, nueva directora de la BAC Biblioteca Autores Cristianos
Actualizado
23/03/2017 | 05:57
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Camino Cañón: “Espero saber actuar con sencillez, transparencia y lealtad”

Nueva directora general de la BAC

Editorial:


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El pasado mes de febrero, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) nombraba a María del Camino Cañón Loyes, miembro de la Institución Teresiana y exdirectora del Foro de Laicos, nueva directora general de la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) en sustitución del sacerdote y biblista Carlos Granados, en el cargo desde 2011. Asegura que “aún es pronto para hablar” de sus planes al frente de la BAC, pues no se incorporará hasta después del verano, pero sí se muestra dispuesta a “aportar a la difusión de los contenidos de la fe lo mejor de mis energías”.

PREGUNTA.- ¿Le ha pillado por sorpresa este nombramiento, después de su dilata trayectoria profesional?

RESPUESTA.- Ciertamente puedo decir que me ha cogido desprevenida. Me voy situando poco a poco.

P.- ¿Qué aportará una mujer laica a una editorial dirigida tradicionalmente por sacerdotes?

R.- Los dos primeros directores fueron dos laicos: don Máximo Cuervo y don José Mª Sánchez de Muniain. O sea que, bajo ese aspecto, no es novedad. Sí puede verse como oportunidad para que mujeres laicas realicen tareas relevantes en el contexto eclesial. Considero que se trata de una tarea profesional significativa en el ámbito de la difusión de la fe, para la que no hay que tomar en cuenta ninguna de las variables reseñadas: mujer o varón, laica o no.

P.- ¿Y una catedrática de Lógica Matemática a un sello habituado a publicar manuales de “alta teología”?

R.- Lo que aporte solo podrá valorarse cuando lo haya hecho. Dirigir una editorial no requiere la capacidad para ser autor o autora de los libros que se editan. Mi vida académica ha sido más rica filosófica y humanamente de lo que puede asociarse a “catedrática de Lógica Matemática”. En tareas de dirección he aprendido a pedir consejo y a trabajar con otros, a introducir racionalidad en los proyectos, a deliberar antes de tomar decisiones y a discernir lo que no es susceptible de ser decidido con lógica matemática.

P.- Supongo que en esta nueva tarea le ayudará su experiencia como directora del Servicio de Publicaciones de la Universidad Pontificia Comillas, pero ¿cuáles son sus planes al frente de la BAC?

R.- En efecto, confío en que sabré sacarle partido a lo aprendido en aquellos seis años al frente de ese servicio. Allí tuve ocasión de gestionar, no solo la producción de las facultades de Teología, Filosofía y Derecho Canónico y la de las cátedras de Ciencia, Tecnología y Religión, y de Bioética, próximas a los contenidos de la BAC, sino también la de los otros centros de la Universidad. En ese tiempo hicimos varios convenios de coedición con otras editoriales y participamos activamente en la Asociación de Editoriales Universitarias, de la cual me nombraron miembro de honor. De mis planes para la BAC aún es pronto para hablar. Hasta pasado el verano no me incorporaré al trabajo, debo terminar mis compromisos actuales, que no son pocos. Dirijo aún la revista Crítica, de la Fundación Castroverde, continuadora de la iniciada por san Pedro Poveda en 1913.

P.- Ser la editorial del Episcopado, ¿tiene más ventajas o más inconvenientes?

R.- No me lo planteo en esos términos. En la Universidad Pontificia Comillas, de la Compañía de Jesús, se editan también libros de contenido teológico, y en este aspecto recae una responsabilidad importante. Eso requiere mucho respeto, humildad y diálogo para tratar con los autores. En el caso de la BAC, soy consciente de la confianza que el Episcopado ha depositado en mí y espero saber actuar con sencillez, transparencia y lealtad. Es una oportunidad para aportar a la difusión de los contenidos de la fe lo mejor de mis energías, y eso es lo que me ha movido a aceptar.

Publicado en el número 3.029 de Vida Nueva. Ver sumario