La Iglesia de Guatemala llora el asesinato de otro misionero

El que fue su obispo en Quiché recuerda en ‘VN’ la valía y santidad de este oblato estadounidense de 74 años

lorenzo-rosebaugh(J. L. Celada) La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala y la Iglesia católica del país centroamericano han condenado el asesinato del misionero oblato estadounidense Lorenzo Rosebaugh, acaecido el 18 de mayo cerca de Playa Grande, Ixcán, al norte de Quiché, y han exigido una pronta investigación y el esclarecimiento del suceso. Nacido hace 74 años en Wisconsin, el padre Rosebaugh había llegado a Guatemala en 1993 para servir como misionero en los poblados de Playa Grande y Chicamán, regiones especialmente golpeadas durante la guerra (1960-1996). Actualmente, desempeñaba su ministerio en la parroquia de Santa Cecilia de la capital.

En la diócesis de Quiché, el fallecido trabajó durante varios años con el hoy obispo de Jalapa, Julio Edgar Cabrera Ovalle, quien le recuerda para Vida Nueva como “un valioso y santo misionero, que se salía de los esquemas comunes de ser sacerdote y misionero por su compromiso con los más pobres y con los que ocupan los últimos lugares en la sociedad y, al mismo tiempo, era un hombre que vivía de la oración”. “Con él -prosigue el prelado- habíamos recorrido a pie, frecuentemente bajo el agua, por caminos casi intransitables, la parroquia de Cristo Redentor, en Playa Grande, Ixcán”.

Mientras tanto, los Oblatos de María Inmaculada (OMI) en América Latina han expresado su dolor por esta nueva muerte de un miembro de su congregación. “Una vez más estamos de luto en nuestra región… Es el tercer oblato matado en los últimos años”, lamenta el P. Miguel Fritz, presidente de la Conferencia Interprovincial de América Latina de los OMI. “Unámonos en oración por su llegada al Reino de la Alegría y que desde allá pueda intervenir por nuestro sufrido continente. ¡Nuestra oración y solidaridad para nuestros hermanos en Guatemala en este momento difícil!”, subraya el religioso.

Asalto a tiros

Según relata la web de los OMI en América Latina, a primera hora de la tarde del lunes 18, a la altura de la laguna Lachúa, cuando se dirigía de la capital hacia la parroquia de Cantabal, Ixcán, junto con otros cuatro sacerdotes, el vehículo fue interceptado por dos hombres armados y cubiertos con pasamontañas. Sus disparos acabaron con la vida del padre Rosebaugh, mientras que otro sacerdote oblato, Jean Claude Ngoma, quedó herido y fue trasladado a un centro asistencial.

Quienes le conocieron aseguran que el fallecido siempre se mostró “muy cercano a la gente; de excelente humor, se ponía la botas para ir a las comunidades en los años previos a la firma de la paz, cuando las comunidades eran acechadas por la dura violencia represiva del conflicto armado interno en Guatemala”, revela la misma fuente digital. 

Un novicio, Luis Lorenzo Luján, le define como “un oblato muy especial para nosotros aquí en el noviciado, vivía en la casa de adelante junto a Erasmo; en este corto tiempo que el Señor quiso que le conozcamos le apreciamos mucho por su sencillez, entrega hacia los más pobres y por su estilo de vida de mucha oración y servicio”. Preguntado por los motivos de tan trágica muerte, el propio P. Erasmo Vásques, su compañero de comunidad en Guatemala, simplemente acertó a decir: “Es parte de la violencia que vivimos aquí”.

Los restos mortales del padre Rosebaugh fueron inhumados el día 19 en un cementerio de la capital guatemalteca, acompañados por una multitud de fieles y amigos, entre ellos el obispo Cabrera, quien en VN secunda las palabras del provincial de los oblatos en su homilía: “Hemos perdido a un hermano y hemos ganado un santo”.

PELIGRA LA INSTITUCIONALIDAD

insulza-y-colomEl secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha instado a fortalecer la “institucionalidad” en Guatemala, adonde acaba de viajar para conocer más detalles sobre la investigación del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, suceso que ha desatado una importante crisis política en el país centroamericano.

Insulza se refirió a las actuales divisiones de la sociedad guatemalteca y destacó la necesidad de superar esta situación, porque “la peor manera de lograrlo es creando inestabilidad en el país”, advirtió el secretario de la OEA en clara alusión a las manifestaciones a favor y en contra del presidente Álvaro Colom que se han venido sucediendo. “Valoro que la juventud se manifieste y que todo el mundo se manifieste, que dé su opinión, porque siempre es mejor tener gente que se movilice y se exprese para que todas las opiniones sean conocidas, pero esto debe hacerse dentro del marco de la institucionalidad que los países tienen”, recordó Insulza.

En el nº 2.662 de Vida Nueva.

Actualizado
29/05/2009
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