El arzobispo Solari, víctima del odio irracional en Bolivia

tito-solari(Ronald Grebe– La Paz) Después de celebrar una misa en la catedral de Cochabamba y cuando estaba cruzando la Plaza 14 de Septiembre, Tito Solari, arzobispo de esa diócesis boliviana, fue sorprendido y agredido verbalmente por un grupo de 150 personas que se asentaron ilegalmente en un terreno que hasta diciembre del año pasado fue propiedad del Arzobispado de Cochabamba y que ahora está ocupado ilegalmente. A consecuencia de los ataques e insultos, el prelado salesiano no tuvo ocasión de explicarles a los manifestantes que salieron a su encuentro que el terreno ya no pertenece al arzobispado y que fue vendido, precisamente, para sostener obras sociales de la Iglesia en Cochabamba.

“Este acto llegó al colmo de la irracionalidad por las amenazas de linchamiento a la primera autoridad religiosa de nuestra arquidiócesis. Esto es inadmisible desde todo punto de vista, por esto repudiamos tajantemente este tipo de acciones”, lamentó un comunicado de la arquidiócesis de Cochabamba en el que, asimismo, se pide a las autoridades que se ponga orden en actos de esta naturaleza que diseminan la ilegalidad, violencia e inseguridad ciudadana y ponen en riesgo la propiedad privada.

“Como Iglesia católica -obedeciendo a su naturaleza misma-, buscamos y promovemos el diálogo, la justicia, la verdad y los derechos de la persona y el bien común. Monseñor Tito Solari, hombre que ha comprometido su integridad física por promover diálogos, acercamientos entre partes encontradas, hombre comprometido con su Pueblo, ahora es motivo de tanta infamia”, denuncia más adelante la misma nota.

El cardenal Julio Terrazas, arzobispo de Santa Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), por su parte, sostuvo con evidentes muestras de indignación que “tenemos un ejemplo claro que no podemos dejar pasar por alto, esa serie de insultos, de irrespeto, que han sido vertidos contra el hermano Obispo, monseñor Tito Solari en Cochabamba, de una manera cruel, pero también fanática, que nos hace ver que no se van creando caminos para encontrarnos, sino que se van bifurcando caminos de odio, de violencia, de venganza y de irrespeto total al hermano”. 

También la Pastoral Social y Cáritas de Santa Cruz, en una carta dirigida a Tito Solari, manifestó su solidaridad y acompañamiento con el pastor de la arquidiócesis de Cochabamba y reiteró su repudio e incomprensión por los actos de intolerancia contra la figura del prelado y, en su persona, contra la Iglesia católica en el país.

rgrebe@vidanueva.es 

En el nº 2.662 de Vida Nueva.

Actualizado
29/05/2009
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