¿Cómo vivir un verano en católico? (II)


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Continuamos en este espacio con algunas recomendaciones culturales para este tiempo estival. La literatura ha dado buenos personajes que han sido llevados a la pequeña pantalla con más o menos éxito. Uno es esos casos está en la televisión inglesa. La BBC lleva desde 2013 con un sacerdote católico en antena en su primer canal: el padre Brown. Una fórmula, la del religioso detective, que ha encontrado fortuna en la televisión italiana con su propia versión con cura y con monja. Los relatos del Chesterton casi rivalizan en la adaptación con el propio Sherlock Holmes, aunque con métodos totalmente opuestos.



La serie

En España, con cierto retraso el canal Paramount Network ha ido emitiendo las distintas temporadas de esta adaptación de los relatos que, a lo largo de más de 20 años, G. K. Chesterton fue publicando. Estas historias fueron publicadas en un volumen conjunto con casi 900 páginas en 2017 en español por la editorial Encuentro, que cuenta en su fondo bibliográfico con algunos escritos más de este conocido autor inglés que pasó del agnosticismo al anglicanismo y, posteriormente, al catolicismo tras en el encuentro con los escritos de los Padres de la Iglesia.

“El simpático cura-detective que los protagoniza resuelve en ellos, armado únicamente con su paraguas, su inocencia y su sabiduría, intrincados casos gracias a un conocimiento sencillo a la par que profundo de la naturaleza humana”, se lee en la presentación del libro. Chesterton encontró inspiración en su amigo el sacerdote irlandés John O’Connor, párroco en un pueblo de Yorkshire y que influyó en su proceso de conversión. A diferencia de otras obras del género detectivesco, el cura resuelve los crímenes no a través de la lógica, sino gracias a razonamientos basados con su conocimiento de la naturaleza humana, usando un método más intuitivo que deductivo frente al detective de Baker Street.

La serie, por la que han desfilado importantes actores invitados en los diferentes casos, está situada a principios de la década de 1950 –las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial o la pena de muerte están muy presentes– en el pueblo de Cotswold de Kembleford. Allí, el padre Brown –interpretado de forma muy natural por Mark Williams– es el párroco de Santa María y ayuda al inspector de la policía que con ocasión sospecha de quien no es. El capítulo final de la primera temporada, ‘La cruz azul’, recoge la trama principal del primero de los relatos publicados por Chesterton y que fue el inicio de la popular colección de historias detectivescas. Además, contrasta la racionalidad de un presbítero frente a quienes buscan en los milagros o la religiosidad las explicaciones más peregrinas. En la serie cada capítulo dura poco más de 40 minutos, inmejorables para sesiones esporádicas o maratones repentinos de televisión.