Cristianos Socialistas pide una Ley de Eutanasia “adecuada y garantista”

  • El grupo ha subrayado la necesidad de dotar “adecuadamente” las unidades de Cuidados Paliativos de los hospitales
  • “No se puede dejar que las personas sufran de forma intolerable en el final de la vida”

Un enfermo en tratamiento paliativo

El grupo Cristianos Socialistas ha manifestado que, tras haberse conocido esta semana “que la mayoría de los católicos estaría a favor de regular la eutanasia”, una posición “nada alejada” de la que defiende el grupo. Por eso, han pedido “una regulación adecuada y garantista” de la eutanasia, en la que se considere “prioritario” la creación de “Unidades de Cuidados Paliativos, dotadas adecuadamente y que alcancen a toda la población, tanto urbana como rural”.

Y es que, como afirman desde el grupo, “la experiencia está demostrando” que donde existen estas unidades “las solicitudes de suicidios asistidos han disminuido claramente”. Por este motivo, Cristianos Socialistas considera que “el acompañamiento psicológico y espiritual es de un valor a menudo infravalorado y que debería contemplarse como parte del proceso”.

“La antropología cristiana nos lleva a considerar que la vida es un don y por ello es un valor indisponible, tanto la vida de los otros como la propia”, han señalado, por lo que se declaran “contrarios al suicidio como a toda forma de atentado contra la vida”. Pero, aun así, desde el grupo han subrayado que no se puede “dejar que las personas sufran de forma intolerable en el final de la vida”.

Evitar el sufrimiento terminal

Y es que “la afirmación de la dignidad de la persona, compartida con otras visiones, nos lleva a propugnar una muerte digna, evitando el encarnizamiento terapéutico, el sostenimiento meramente vegetativo de la vida de la persona o el sufrimiento cuando la persona se encuentra en situación terminal”.  Por ello, “puede haber casos límite en que personas con apoyo familiar y médico decidan que deben practicar la eutanasia”, ante lo que el grupo considera que “no tiene lugar la sanción penal”.

Uno de los puntos en contra de la regulación de la eutanasia es, precisamente, que una despenalización sin la regulación adecuada “puede ocasionar abusos graves en contra del más débil, de aquel que tiene menos recursos o menos representación”, por lo que el grupo advierte que “puede convertir el final de la vida la opción menos difícil para los más desfavorecidos”. Así, apoyan aquellas propuestas que “permitan la libertad de la persona en conciencia”, entendiendo que toda persona enferma y en situaciones excepcionales “debe tener garantizado el derecho a decidir, teniendo toda la información y apoyos sanitarios y sociales posibles” si desea “seguir o no seguir viviendo”.

Por otra parte, y en aras de asegurar las mayores garantías en la decisión, proponen “favorecer que se establezcan protocolos para situaciones límites y se potencien los Comités de Bioética hospitalarios, que ayuden a profesionales, enfermos y familiares a tomar la mejor decisión”. De la misma manera, reconocen que la objeción de conciencia debe ser “un contenido básico a reconocer al profesional médico”.

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