Bergoglio: “La fe se aprende en casa; ya se estudiará luego”

  • El Papa bautiza en la Capilla Sixtina a 27 niñas y niños, hijos de empleados de la Santa Sede
  • “A vosotros, padres, os pido que nunca os peleéis delante de vuestros pequeños”, exhorta el Pontífice

El papa Francisco bautiza en la Capilla Sixtina a 27 niños y niñas, hijos de empelados del Vaticano, en la Fiesta del Bautismo de Señor, el 13 de enero de 2019

Silvia, Blanca, Adriano, María, Valerio, Lavinia, Luis, Raquel, Tomás, Lucas, Samuel, Francisco, Lorenzo, Julia, Manuel, Samuel, Clara, Sara, Matías, Luis Cosme… son algunos de los 27 niños y niñas que, desde la mañana de este domingo, 13 de abril, Fiesta del Bautismo del Señor, forman parte de la comunidad cristiana, después de haber recibido el sacramento del bautismo en una ceremonia celebrada en el incomparable marco de la Capilla Sixtina, presidida por el papa Francisco.

Con gran alegría os acoge la Iglesia de Dios y en su nombre los marco con el signo de la Cruz”, señaló el Papa durante la celebración, gesto que luego hicieron luego los padres -parte de los 4.000 empleados que trabajan en los distintos organismos de la Santa Sede- y padrinos.

La fe siempre se transmite en diálogo

Después de las lecturas, y ya durante la homilía, Francisco le recordó que, siguiendo el rito de este sacramento, cuando les preguntó qué pedían para sus hijos, los padres habían contestado: la fe. “Y vuestros hijos recibirán al Espíritu Santo, la fe, que luego debe desarrollarse y crecer. Algunos dicen que tienen que estudiarla. Claro, cuando vayan a catequesis la estudiarán bien, pero antes de estudiar, la fe es transmitida y este es un trabajo que les toca a los padres y a los padrinos: transmitir la fe. Y esto se hace en casa. Porque la fe siempre se transmite en diálogo, en el dialecto de la casa y en el clima del hogar. Y esta es vuestra tarea: transmitirles la fe con vuestro ejemplo, con vuestra vida de fe, que vean los niños el amor de la casa, la paz de la casa, que vean que Jesús está ahí”.

En este sentido, Francisco les pidió permiso para ofrecerles un consejo: “Jamás peleen delante de los niños”. “Es normal que los esposos peleen, pero háganlo cuando ellos no escuchen ni vean. No saben la angustia que tiene un niño cuando ve pelear a sus padres. Permítanme este consejo, que les ayudará a transmitir la fe. ¿Es malo pelear? No siempre, pero es normal, pero que no lo vean ni escuchen los pequeños. Tened esto en mente: vuestra tarea es transmitir la fe en casa. Luego, ya se estudiará, pero primero, se aprende casa”.

Vivan siempre como hijos de la luz

La ceremonia siguió su desarrollo litúrgico, no antes sin otro consejo del Papa, en este caso, de carácter práctico: Los niños se sienten hoy en un ambiente extraño, tienen mucho calor, están muy tapados, sienten el ambiente un poco pesado aquí, y lloran por esto, y también porque tienen hambre. Y, también, hay un llanto preventivo, porque no saben qué va a pasar y lloran. Así que no los tapen tanto y, si lloran, déjenlos. Y a las madres les digo que los lacten con toda naturalidad”.

Vivan siempre como hijos de la luz y perseveren en la fe, les pidió por último el Papa a los padres y padrinos.

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Actualizado
13/01/2019
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