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El regreso del hijo pródigo: el Real Madrid vuelve a La Almudena

  • Tras su victoria en Kiev, el club blanco ofrece a la Patrona la 13ª Copa de Europa de su historia
  • Los madridistas no ofrecían una Champions desde 2002, cuando acudieron con la Novena
  • En las redes sociales se despertó un fuerte debate sobre este tipo de actos en un “Estado laico”

El Real Madrid ofrece la 13ª Copa de Europa en La Almudena

Como adelantó Vida Nueva el sábado 26 de mayo, horas antes de que el Real Madrid levantara al cielo de Kiev la 13ª Copa de Europa de su historia, el equipo blanco ofrecería al día siguiente a la patrona de todos los madrileños, la Virgen de la Almudena, el título más anhelado por todos los aficionados al deporte rey.

Aunque, lejos de ser un acto más dentro de su apretada agenda de celebraciones –que también incluía una visita a la Comunidad de Madrid, al Ayuntamiento, un baño con los aficionados en la Cibeles y el definitivo estallido de júbilo en el Bernabéu, junto a los jugadores del Real Madrid de Baloncesto, campeones de Europa por décima vez en Belgrado el día 20–, la ofrenda del equipo blanco en La Almudena tenía un sentido muy especial. Y es que suponía el regreso del hijo pródigo, pues, desde 2002, cuando la Novena ingresó exultante la catedral madrileña, el club presidido por Florentino Pérez no había vuelto al templo. Una tradición, por tanto, que se ha interrumpido con la Décima (2014), la Undécima (2016) y la Duocécima (2017).

Cuando, pasadas las seis de la tarde del domingo 27, los jugadores bajaron del autobús e ingresaron en la iglesia con la orejona, miles de madridistas les jaleaban en las inmediaciones. Una imagen festiva y desenfadada que se repitió también dentro, pudiéndose ver incluso a algún sacerdote ataviado con la camiseta del Real saludando al equipo. Sentados en el primer blanco, estuvieron los capitanes, Sergio Ramos, Marcelo, Cristiano Ronaldo y Benzema, acompañados por Zinedine Zidane, el gran artífice de este ciclo vencedor. Tras la lectura de las peticiones por el defensa maño Jesús Vallejo, llegó el momento de ofrecer la copa a la Virgen.

“Muchos chavales os miran”

Al no poder estar por motivos personales el cardenal Carlos Osoro, saludó a la expedición blanca el obispo auxiliar de Madrid Jesús Vidal, quien se mostró sumamente cariñoso y les dio las “gracias por este gesto”. “Ha sido un gran esfuerzo –prosiguió–, muchos chavales os miran y es importante vuestro ejemplo, que seáis testigos de que en la vida, para triunfar, hay que entregarse, que es fruto del esfuerzo conjunto”.

“Sois un testimonio importante para los jóvenes –concluyó Vidal– y os animo a que deis buen ejemplo, a que ayudéis a que haya un mundo más solidario. La Virgen María comparte las alegrías de todos los madrileño y comparte hoy vuestra alegría”.

Antes había hablado el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, quien apeló a esos valores de entrega, solidaridad y compañerismo: “Este Madrid es una familia, los valores son pilares en la búsqueda del éxito. Zidane ha trabajado siempre desde el humildad para ser el mejor del mundo. Los aficionados sienten gran felicidad, sabemos qué representamos en todo el mundo, sentimos esa responsabilidad. De todos nuestros aficionados recibimos fuerza y cariño, y por eso dejamos el alma en lograr prodigios como estos. Renovamos el compromiso de luchar por un mundo más justo, como hacemos en la Fundación”.

Debate en las redes

A la vez que se desarrollaba el acto en La Almudena, en las redes sociales, especialmente en Twitter, se despertó un apasionado debate sobre si un club como el Real Madrid debía ofrecer o no sus títulos en un templo católico. Hubo quienes lo criticaron por ver en este acto una costumbre “pasada de moda” en un “Estado laico”, y otros se felicitaron por lo que entendían que era una “bonita tradición que nunca debió perderse”. Más allá de la polémica, hubo comentarios marcados por un gran sentido del humor.

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