“El relato bíblico no puede disociarse de la vida cotidiana”

Más de 200 expertos participan en el VII Congreso Internacional de Educación Católica

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JOSÉ RAMÓN NAVARRO PAREJA. FOTO: AVAN | Más de 200 maestros, teólogos y pedagogos se reunieron en Valencia, del 1 al 3 de abril, en el marco del VII Congreso Internacional de Educación Católica con el objetivo de recuperar la narración bíblica “como fuente inagotable de sabiduría pedagógica, que pueda ser aplicada de forma multidimensional”.

Las diversas ponencias del Congreso, organizado por la Universidad Católica de Valencia (UCV) y que contó con la colaboración del Grupo SM, concluyeron con la evidencia de que “el relato bíblico no puede disociarse de la vida cotidiana” y que, desde una perspectiva educativa, estos relatos “deben ser sembrados en las mentes de los niños para que no se olviden de las acciones de Dios y para que no cometan los mismos errores de sus padres”.

Ya en la ponencia inaugural, el rector de la UCV, José Alfredo Peris, animó a “hacer de la escuela un lugar de acogida cordial, sin perder un ápice de su misión propia de lugar de crecimiento en el conocimiento”, recordando unas palabras que el entonces cardenal Bergoglio dirigió a las escuelas católicas argentinas.

En ese sentido, insistió en que una “escuela que acoge la Palabra de Dios, cuida de ambas dimensiones, porque la Palabra es logos (revelación y discurso) y la Palabra es dynamis (acción, presencia, poder)”.

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Una idea, la relación entre fe y cultura, en la que también incidió el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, quien denunció que nos encontramos “en un momento histórico en que se ha eliminado el tríptico Dios, hombre, mundo”.

Al respecto, señaló que, “anulando lo divino y dejando al mundo sin Dios y al hombre sin mundo, sucede que tenemos un mundo sin hombre, que es la gran crisis antropológica, la crisis del hombre, a la que se refería Benedicto XVI cuando hablaba de educación”.

En esa línea, animó a “hacer presente la verdadera racionalidad en la educación”, dado que hay “dimensiones de lo humano en las que los hombres nos jugamos la vida, que solo pueden ser razonadas por una razón no circunscrita a lo empíricamente verificable o demostrable”. “Hemos de recuperar la pregunta sobre el sentido. ¿Por qué y para qué existimos?”, añadió.
 

Virtudes educativas

En el Congreso también participaron otros ponentes como André Wénin, profesor de la Universidad Católica de Lovaina, quien afirmó que que “la Biblia atribuye virtudes educativas al hecho de narrar historias y transmitirlas”, o Yerahmiel Barylka, rabino de la sinagoga Rambam de Madrid, quien, desde un análisis de los conflictos entre hermanos en el Génesis, señaló una vía de solución “a los graves enfrentamientos entre ciudadanos de un mismo país”.
 
En el nº 2.890 de Vida Nueva

Actualizado
11/04/2014
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