Santiago Agrelo

Santiago Agrelo: “Espero que a mi sucesor le duela el dolor de los demás”

  • Vida Nueva habla con el ya arzobispo emérito de Tánger, que cierra un ciclo de 12 años en Marruecos
  • El pastor reconoce su nostalgia y se va con “la certeza de haber ayudado a vivir”

Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger

Agrelo se despide como arzobispo de Tánger: “Mi tiempo se ha cumplido”

  • El Papa le acepta la renuncia por edad tras casi 12 años pastoreando la diócesis marroquí
  • El arzobispo de Rabat, el también español Cristóbal López, será el administrador diocesano
  • Se va con el corazón en la mano: “Vosotros habéis sido bendición de Dios sobre mi vida, sois mi alegría y mi corona”
Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger, durante su intervencion en el Simposio con motivo del 75 aniversario de la revista Vida Religiosa, el 2 de marzo de 2019

Santiago Agrelo: “Nuestra misión no se puede cumplir lejos del infierno de los pobres”

  • “He pensado en subir a la patera con los chicos a ver si moría en el Estrecho y cambiaban las cosas”, reconoce el arzobispo de Tánger en el simposio de la revista Vida Religiosa
  • “¿Qué nos ha impedido a los consagrados caer en la cuenta de que estábamos aguando el evangelio?”, se preguntó el franciscano
  • Consulta todas las ponencias del simposio de la revista Vida Religiosa
Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger

Agrelo: “Lo que procede de Dios, en el islam o en el Evangelio, no nos separa a unos de otros”

  • El arzobispo de Tánger reivindica que, en Marruecos, Francisco será testigo de “una historia fraterna”
  • El franciscano cree que ambas confesiones comparten una “común vocación a humanizar el mundo”
  • Reivindica que el viaje también es para los emigrantes subsaharianos, “tratados como esclavos”
Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger

Santiago Agrelo: “Sin los pobres, el Evangelio se queda sin destinatarios”

  • El arzobispo de Tánger publica ‘Desacato al silencio’, sobre la indiferencia hacia el sufrimiento de los migrantes africanos
  • “La defensa de los derechos de los emigrantes conlleva un compromiso que toca el bolsillo, y eso hace sonar las alarmas”, lamenta