¿Por qué Juan Pablo II era de Rolex y el papa Francisco de Casio?


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Han sido estas unas semanas intensas en lo que a rencores y ajustes de cuentas en público se refiere. Ya está en el mercado el último libro de monseñor Georg Gänswein, el secretario particular de Benedicto XVI que se ha dispuesto raudo a ofrecer su “verdad” sobre un pontificado que comenzó marcado por una serie de etiquetas al que fuera prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. A la espera de ver cómo se materializa la edición española –el pasado viernes 13 la editorial cerraba el plazo de ofertas–, lo que ha quedado de manifiesto es que puede que las intenciones de Gänswein han ido quizá más allá en su oportunista publicación. Este prefecto de la Casa Pontificia sin funciones no escatima detalles e incluso indiscreciones de la relación entre los papas que desde luego no abren el camino inmediato que le espera a quien confesaba hace años que “ser guapo no es un pecado”.



A pesar de las abundantes entrevistas y apariciones concedidas por el secretario en estos días, las palma en cuanto a ventas editoriales se la ha llevado el nada desdeñable volumen de ‘En la sombra’, las memorias del príncipe Harry, duque de Sussex, que anuncia que su presencia en el mercado editorial no ha acabado. Aunque se narra en las últimas páginas la muerte de la reina Isabel II de Inglaterra, el joven afirma tener mucho material para seguir arremetiendo contra muchos de los que siguen formando parte de la Familia Real y no han sido apartados por sus méritos o por sus decisiones. La sociedad y la prensa británica está dividida ante este producto –que complementa series, entrevistas y otras acciones de los duques ‘exiliados’ en Estados Unidos–, ya que nadie entiende el objetivo de esta exposición, más allá de los réditos económicos.

La canción

Pero aún hay más, ya que las cosas siempre pueden ponerse peor. La cantante colombiana Shakira respondía a su consumada separación del empresario –antes futbolista– Gerard Piqué con la “BZRP Music Session #53” junto al argentino Bizarrap.. La reacción no se ha hecho esperar ya que el tema ha superado todas las previsiones. De hecho, la propia cantante daba las gracias en sus redes sociales porque el tema había conseguido 14.4 millones de streams en Spotify y más de 100 millones de reproducciones en YouTube.

Ella explicaba que “lo que para mí era una catarsis y un desahogo jamás pensé que llegaría directo al número uno del mundo a mis 45 años y en español”. Tras hacer un alegato feminista –frente a muchas de las críticas recibidas en estos días–, implora: “Hemos de levantarnos 70 veces 7”. Y esto, concluye, hay que hacerlo “no como nos lo ordena la sociedad, sino de la manera que se nos ocurra, la que nos sirva para salir adelante por nuestros hijos, nuestros padres y por aquellos que nos necesitan y esperan en nosotras”.

Yendo a la letra, las lecturas desde la actualidad eclesial, en estos días que parecen relucir diferentes acercamientos a la forma de vivir el Papado, son evidentes. ¿Por qué Juan Pablo II era de Rolex y el papa Francisco de Casio? Hace tiempo la revista GQ repasaba con motivo de un gesto benéfico los relojes empleados por los últimos papas. En la publicación señalaban que san Juan Pablo II solía usar habitualmente un Rolex Datejust dorado. Si bien Benedicto XVI tenía entre sus relojes un Junghans de su hermana, de Francisco ha sido noticia que uno de sus favoritos es el Casio MQ24-7B negro con esfera blanca.

No solo los relojes, en la canción se citan coches. Shakira se identifica con un Ferrari y dice que la nueva compañera de Piqué es como un utilitario. Mirando al Papa podemos preguntarnos ¿por qué el Papa usa un Fiat y no un Ferrari o un Twingo? Aunque empresarialmente hoy en día Ferrari está dentro del emporio de la Fiat, Francisco se ha distinguido por el uso de utilitarios como el Ford Focus o el Fiat 500. Un paseo por el Pabellón de las carrozas de los Museos Vaticanos nos hace descubrir que el único producto que hay de Ferrari es un volante de Fórmula 1 que recibió Benedicto XVI en 2005 y que fue el empleado en 2003 por Michael Schumacher, quien se lo dedicó al “piloto de la cristiandad”. Antes, Juan Pablo II había recibido un modelo en miniatura de un vehículo exclusivo. La aportación de Francisco a este rincón de los museos es también un utilitario, un Renault 4 que tiene la matrícula papal –SCV 1– porque el pontífice se lo cambió en 2013 a un párroco de un barrio obrero de Verona. El coche tiene 30 caballos, la palanca con cuatro marchas está al lado del volante y el cuentakilómetros ha superado los 300.000.

Otra de las cuestiones de la canción que conectan con uno de los temas recurrentes de Francisco –y de los que es difícil encontrar un magisterio previo al respecto– es la cuestión de las suegras. ¿Qué consejo le daría el Papa a Shakira, que tiene “de vecina a la suegra”? En primer lugar, con incontables las veces que el pontífice pide respetar y salvaguardar la memoria de los mayores. Más allá de esto, ha pedido explícitamente que se trate mejor a las suegras: “Hoy en día la suegra es un personaje mítico, no digo que pensemos que son el diablo, pero siempre se dice que son malas. Pero es la madre de tu marido, de tu mujer”, señalaba hace menos de un año en una catequesis. Pedía comprensión ya que “son también madres, son ya mayores y una de las cosas más bonitas para las abuelas es ver a sus nietos”. Y por eso recomendó: “Al menos hazlas felices, deja que lleven su vejez con felicidad”. Por otra parte también señaló: “A vosotras, suegras, os digo: tened cuidado con vuestras lenguas. Es uno de los pecados de las suegras, la lengua”.

No será cosas de la venganza o el rencor, pero los gestos nos muestran distintas sensibilidades ante un mismo Papado. Parece que incluso a ojos de Shakira.