Los católicos apoyan la razón de la protesta popular, porque es necesario “acompañar el anhelo de justicia” desde el Evangelio, aunque rechazan la violencia desatada en las manifestaciones
Michel Aupetit ha negado rotundamente que mantuvieran una relación física, pero puso su cargo el pasado 26 de noviembre “en manos del Papa para salvaguardar la diócesis”