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El encargo del Papa a los teólogos: “Traduzcan la fe para el hombre de hoy”

  • Francisco recibe a la Comisión Teológica y agradece su contribución a la sinodalidad y la libertad religiosa
  • “Solo una bella teología, que tiene el aliento del Evangelio y no se contenta con ser funcional, atrae”, dice

El papa Francisco ha recibido esta mañana en audiencia a los miembros de la Comisión Teológica Internacional, que cumplen 50 años desde su fundación. En su discurso, el Papa les ha hecho un encargo: “Traduzcan la fe para el hombre de hoy”. “Como teólogos de diversos contextos y latitudes, ustedes son mediadores entre la fe y las culturas, y participan de esta manera en la misión esencial de la Iglesia: la evangelización. Tienen una misión generadora hacia el Evangelio: están llamado a sacar el Evangelio a la luz. De hecho, escuchan lo que el Espíritu dice hoy a las Iglesias en diferentes culturas para sacar a la luz aspectos siempre nuevos del misterio inagotable de Cristo”.

Asimismo, les ha recordado que su misión no es otra que ayuden a que todos puedan sentir el Evangelio más cerca y “puedan sentirse abrazados por la Iglesia, tomados de la mano y acompañados a probar la dulzura del ‘kerygma’ y su novedad atemporal”, porque la teología es “una encarnación de la fe en la vida”.

Para Francisco, “solo una bella teología, que tiene el aliento del Evangelio y no se contenta con ser simplemente funcional, atrae”. Y para hacer una buena teología, Jorge Mario Bergoglio les ha animado a no olvidar dos dimensiones indispensables. “La primera es la vida espiritual: solo en la oración humilde y constante, abierta al Espíritu, pueden comprender y traducir la Palabra y hacer la voluntad del Padre. La segunda es la vida de la Iglesia: no hacemos teología como individuos, sino en la comunidad, al servicio de todos, para difundir el buen gusto del Evangelio a los hermanos y hermanas de nuestro tiempo, siempre con dulzura y respeto”, ha explicado.

Dos textos destacados

Durante su alocución, el Papa ha agradecido la contribución de la Comisión Teológica Internacional a la Iglesia con dos textos recientes. El primero es una aclaración teológica sobre la sinodalidad en la vida y la misión de la Iglesia. “Han mostrado cómo la práctica de la sinodalidad, tradicional pero siempre renovada, es la implementación, en el Pueblo de Dios, de la Iglesia como misterio de comunión, a imagen de la comunión trinitaria. Como saben, este tema está muy cerca de mi corazón: la sinodalidad es un estilo, es un caminar juntos y es lo que el Señor espera de la Iglesia del tercer milenio. Hoy creemos que hacer sinodalidad significa tomarse de la mano y salir a caminar. La sinodalidad es un viaje eclesial que tiene un alma que es el Espíritu Santo. Sin el Espíritu Santo no hay sinodalidad”, ha recalcado.

El segundo documento al que se ha referido el Papa propone un discernimiento sobre las diferentes interpretaciones de la libertad religiosa actual. “Si, por un lado, hay quienes todavía la evitan o se oponen abiertamente, privando al ser humano de un derecho incomparable, por otro, circula la idea de un Estado ‘éticamente neutral’, que, en una liquidez ambigua, también corre el riesgo de llevar a una marginación injusta de las religiones de la vida civil en detrimento del bien común. El sincero respeto de la libertad religiosa, cultivada en un diálogo fructífero entre el Estado y las religiones, y entre las religiones mismas, es, en cambio, una gran contribución al bien de todos y a la paz”, ha concluido Bergoglio.

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