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La basura puede generar riqueza, empleo y un medio ambiente limpio

  • Reconocido ecologista asegura que esto es posible con un buen manejo de los desechos productivos, invirtiendo en tecnología y educando a las nuevas generaciones

Con ocasión del Día del Medio Ambiente, que se celebró este 5 de junio, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) –a través del responsable de la dimensión del Cuidado del Medio Ambiente, monseñor Jorge Alberto Cavazos–, lamentó la contaminación que sufre México en sus ciudades, bosques, selvas, campos y mares, por lo que hizo un llamado a la sociedad a educar y a fomentar una cultura ecológica en el país.

La preocupación de los obispos mexicanos no es superficial si se toma en cuenta que en México, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se recolectan diariamente 86 mil 343 toneladas de basura, es decir, aproximadamente 770 gramos por persona, que se generan en viviendas, calles y avenidas, parques y jardines. Esta basura se deposita en tiraderos de basura al aire libre y 13 por ciento en rellenos sanitarios.

El caso de la Ciudad de México es alarmante, pues produce casi el 20 por ciento del total de la basura que se genera a nivel nacional, por lo que es considerada una de las ciudades del mundo con mayor generación de residuos sólidos.

Sobre el tratamiento de desechos, Vida Nueva Digital México platicó con el profesor Jesús Arias Chávez, físico matemático egresado del Instituto Politécnico Nacional, conocido en el ámbito del cuidado del medio ambiente por la promoción, desde la década de los 70 del siglo pasado, de las casas ecológicas sustentables.

Arias Chávez, quien fue asesor en la materia del presidente Echeverría, consideró que en México el principal problema es que la sociedad no ha acabado de entender que los desechos pueden ser utilizados, pues algo que ya no le sirve a uno, no necesariamente es basura para otros.

Coincidió con la CEM en la necesidad de educar a las nuevas generaciones, pues hasta la fecha los mexicanos no han comprendido algo tan sencillo como es la separación de la basura, que parte de una ley básica de la física, que dice: ‘nada se crea ni se destruye, sólo se transforma’, y al combinar la basura orgánica con la inorgánica se crean procesos cuyos resultados son difíciles de revertir.

“También, quienes se encargan en México del manejo de la basura, del agua y de los gases, así como de los desechos contaminantes, se han olvidado de esta ley, y creen que enviando los desechos a otro lado éstos desaparecerán, pero no es así”, agregó.

Arias Chávez, cuya ficha aparece en la prestigiosa publicación World’s Who is Who, dijo que ha sido una salida muy fácil el tratar de desaparecer la basura simplemente ocultándola de la vista. “No sólo se viola esa ley de la física, sino que al agregar un paso a un proceso físico, aumenta la entropía (desorden molecular de un sistema), y eso sí contamina”.

El especialista recordó que tan sólo en México, “de lo que cada persona compra, el 70 por ciento se convierte en basura; es decir, de cada cien pesos que tenemos para gastar, 70 los convertimos en basura, lo cual es ridículo. Ese es un recurso importante que debemos recuperar”.

El absurdo de los rellenos sanitarios

Según la Agencia de Gestión Urbana, en la Ciudad de México 8 mil 500 toneladas de basura son enterradas en rellenos sanitarios. Al respecto, Arias Chávez consideró un error calificar de “sanitarios” este tipo de espacios, porque, en primer lugar, generan líquidos que, al combinarse con la materia –sobre todo cuando se juntan materiales casi inertes con materiales reactivos–provocan corrosión y, por lo tanto, contaminación.

No obstante, detalló que siempre es posible aprovechar las circunstancias. En el caso de los rellenos sanitarios, donde la materia orgánica se pudre en condiciones de ausencia de aire, se genera biogás, que contiene sobre todo metano (principal componente del gas natural), lo cual se puede utilizar para generar energía a través de turbinas y ocuparla en los servicios que se requieran”.

En algunos casos –lamentó– están metiendo tubería para recuperar esos gases, pero “tontamente” las autoridades optan por quemarlos cuando se pueden utilizar.

Fertilizantes, un negocio redondo

El también Ciudadano Distinguido del Estado de México (1996) explicó que en el país se fertiliza aproximadamente la mitad de las tierras para la agricultura, principalmente con agroquímicos, los cuales “arrojan una gran cantidad de contaminantes al suelo, al subsuelo y al agua”.

Dijo que, considerando que el 35 por ciento de la basura que genera cada mexicano es orgánica, con un adecuado proceso ésta se podría utilizar para fertilizar la tierra y producir más alimento, ahorrando a los mexicanos casi 40 mil millones de pesos al año; sin embargo –señaló– por desgracia esta basura se quema, desperdiciando sus bondades.

Denunció que los agroquímicos están controlados sólo por diez empresas del mundo, lo cual es un negocio redondo para ellas, y una gran dependencia para los países que los requieren.

Inversión y educación

Jesús Arias Chávez aseveró que no hay vuelta de hoja, y lo que debe hacer México es generar tecnologías adecuadas que le permitan recuperar las riquezas de los desechos para reinsertarlos en ciclos productivos, y así “generar riqueza, empleos y un medio ambiente limpio.”

“Pero esto se logra sólo invirtiendo recursos en nuevas tecnologías y educando a las generaciones en el uso de derechos productivos, a fin de hacer con la basura círculos virtuosos, en vez de círculos viciosos”, concluyó.

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