La Iglesia argentina aplaude que el Gobierno desee dialogar

cristina-fdez-tras-remodela(Washington Uranga– Buenos Aires) Jorge Casaretto, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de Argentina, ha reconocido que la convocatoria al diálogo político realizada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “nos asombró muy positivamente” a los obispos. En declaraciones al diario Clarín de Buenos Aires, el prelado recordó que “la Iglesia hace muchísimo tiempo que venía pidiendo más diálogo, no sólo de parte del Gobierno, sino en todos los ámbitos, para llegar a consensos que se expresen en políticas públicas”. Y ese diálogo “exige un clima espiritual -añadió el también obispo de San Isidro-, porque no se trata sólo de hablar de diálogo, sino de tener una predisposición a valorar lo que dice el otro, a reconocer su parte de verdad”.

El llamamiento presidencial se produjo pocos días después de que el Ejecutivo oficialista sufriera una importante derrota en las elecciones para la renovación parcial del Parlamento, celebradas el pasado 28 de junio.

El 9 de julio, Día de la Independencia, en un Te Deum celebrado en Tucumán y ante la presidenta y otras autoridades nacionales, el arzobispo tucumano, Luis Villalba, había señalado que “la celebración de esta fecha patria nos debe ayudar a renovar nuestro esfuerzo y solidaridad para forjar una sociedad mejor, donde todos puedan vivir con felicidad”. Villalba agregó que “la difícil situación que estamos atravesando y que compromete a nuestro país nos pide a todos un suplemento de alma, un suplemento de espiritualidad”. Y sostuvo que “la seriedad de los desafíos que tenemos nos exige unir la relación entre la acción social y política y la moral que inspira nuestro pensar y nuestro obrar”, afirmación en la línea de lo señalado por Casaretto.

Para éste último, hay temas como “la inclusión social” y la “reforma política” que no se pueden quedar fuera de la agenda de diálogo que se propone desde el Gobierno. “La situación [ahora] es mucho más propicia que en 2002 [después de la renuncia del presidente Fernando De La Rúa], porque hoy los políticos no están tan desprestigiados como entonces”, sostuvo Casaretto. 

El presidente de la Pastoral Social entiende, asimismo, que “la reciente elección revalorizó la política y los legisladores tienen cierto prestigio”, razón por la cual “las fuerzas políticas están en un mejor momento para dialogar”.

Aun con todo, en otras recientes declaraciones, él mismo mostró su preocupación por el aumento de la pobreza en el país, que -según los estudios del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina- alcanza hoy al 34% de la población, mientras que la indigencia se sitúa en el 11%.

wuranga@vidanueva.es 

En el nº 2.669 de Vida Nueva.

Actualizado
17/07/2009
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