Pliego
Portadilla del Pliego, nº 3.318
Nº 3.318

José Luis Gago, nacido para comunicar la verdad

Quisiera hablar de un hombre de paz en este destartalado planeta en el que es fácil caer en la inanidad o el golpe de efecto mediático, un religioso que protagonizó una vida apasionante al servicio de la verdad, como dominico y como periodista.



“Estamos aquí para decir verdad”, reza el poema del reciente Premio Cervantes Rafael Cadenas en ‘Ars Poética’. Y fray José Luis Gago, que la llevaba en su interior, se veía impelido a transmitirla. Uno de sus principales objetivos fue actualizar los medios de evangelización y adaptarlos a una sociedad libre y democrática. Y se centró en la radio, poseía cualidades: una voz clara y potente, y una pluma brillante, capaz de dejar huella del gran mensaje.

Del Olmo y Herrera

El talento del P. Gago sedujo a Luis del Olmo para incorporarse a una cadena de emisoras casi inexistente y hacer de ‘COPE’ un buque radiofónico con información veraz y una programación sociocultural y religiosa profunda y moderna. Constituye uno de sus grandes legados a la Iglesia, al periodismo y a la sociedad.

Nos hallamos ante un sabio y emprendedor de la comunicación, cuya personalidad irradia algo más que humanidad, ha escrito Carlos Herrera, quien trabajó a sus órdenes: “Si alguna vez hubiera necesitado describir la bondad de Dios, el mejor ejemplo habría sido su palabra”.

Su amigo y párroco vallisoletano, Mariano Pérez Solano, se refiere al P. Gago como un maestro espiritual: “Entregado, servicial, auténtico, limpio de cuerpo y espíritu; con una capacidad de entrega fuera de lo común”.

Profundidad humana oculta

Jose Antonio Calvo, presidente de la Comisión Histórica de la causa, afirma que han descubierto en él “una profundidad humana más interesante de lo que conocíamos (…). Ocultaba sus virtudes, era un hombre espontáneo, abierto, pero no hablaba de sí mismo, sino de lo que vivía, de lo que hacía”. También en declaraciones a ‘COPE Valladolid’, Javier Burrieza, miembro de la Comisión Histórica y especialista en Historia de la Iglesia, considera que el papel del pueblo fiel es clave en el proceso de beatificación: “Son necesarias pruebas de esa santidad y los milagros por su intercesión. Y eso se logra si hay devoción”.

Luis Argüello, arzobispo de Valladolid, donde se halla la causa de beatificación, revela su gran vida interior “que amaba y al que siempre le acompañaba la armonía”.

El cardenal Ricardo Blázquez presidió la apertura del proceso y siguió de cerca su entereza en la enfermedad: “Me produjo una impresión de gratitud y de sufrimiento (…) con una esperanza y una serenidad admirables”. Blázquez presentó la biografía del dominico. José Solórzano y quien escribe este Pliego trazamos la admirable trayectoria vital y periodística del P. Gago en ‘La voz que aún resuena’ (Edibesa).

De La Salle a los dominicos

José Luis Gago de Val nace en Palencia el 4 de julio de 1934 en el nº 3 de la calle Pastores, bajo el amparo del recién construido Cristo del Otero, como a él le gusta puntualizar. Hijo de Ángel Gago Montoya y Eugenia de Val Arreal, es el segundo de cuatro hermanos: Angelines, la mayor ya fallecida, Margarita y Jesús Alberto.

Comienza sus primeros estudios en el colegio de los Hermanos de La Salle. Recibe el bautismo, la comunión y la confirmación en la parroquia de Santa Marina. En la catequesis se produce el primer contacto con los dominicos.

Sus hermanos cuentan que, a los 10 años, sorprende a sus padres al expresarles su deseo de ser fraile dominico. Pasados los años, cuando le preguntan por esa decisión tan temprana, el P. Gago responde, con la sonrisa y serenidad que le caracteriza, que “a esa edad no se sabe nada del sacerdocio y ahora que tengo 75 tampoco. Es Dios quien elige. Si fuera por los valores naturales, yo no estaría aquí”.

Formación y noviciado

Inicia su formación en la escuela que la Orden de Predicadores posee en la localidad asturiana de Corias, El Escorial asturiano.

Son tiempos duros de posguerra y racionamiento y, aunque lo recuerda con alegría, durante tres años no puede ver a sus padres. El pequeño José Luis se convierte en el ayudante del profesor de música. Destaca como solista en el coro y aprende con facilidad a tocar el piano. Sus compañeros lo recuerdan como buen estudiante, sencillo y agradable.

Acaba de cumplir 16 años cuando ingresa en el noviciado de los dominicos en Palencia. Su maestro, el P. José Merino Andrés, deja en él una profunda huella espiritual. En 1951 realiza la profesión simple de votos.

Primer estudio de radio

José Luis Gago se incorpora al Estudio General de Filosofía en el convento de Nuestra Señora de Las Caldas (Cantabria). Allí dirige el coro especializado en canto gregoriano y polifónico y empieza a dar fruto su carácter emprendedor. Con unos compañeros crea un estudio de radio al servicio de los estudiantes. Más tarde, afirmará que los dominicos le han dado siempre libertad y facilidad para desarrollar sus proyectos.

Con un equipo Telefunken de hilo y un Pickup elaboran sus programas y los pulen con la crítica de los propios compañeros.

Esta experiencia, a los 18 años, le permite soñar con la idoneidad del medio para difundir el Evangelio. Lo implementa unos años después en ‘La Voz de Palencia’, donde cierra la emisión diaria con un espacio de pensamiento: ‘Dominus tecum’.

Pluma honda y brillante

El joven dominico demuestra una pluma honda y brillante; comienza a emplear un lenguaje ajustado a la radio, algo que no ocurre en las ondas españolas. Los comentarios radiofónicos se escriben para ser leídos, él se adelanta a su tiempo y escribe para ser escuchado.

Reza, estudia y anuncia la Palabra de Dios.

Esa formidable capacidad de expresión y de entrega la demuestra también en el esparcimiento, con disfraces y representaciones festivas: “Irradia una alegría y un sentido del humor desbordante”, explica su sobrino Raúl Posadas Gago.

Teología en Salamanca

El 5 de julio de 1955 realiza su profesión solemne de fe y su entrega plena a Dios y a la Orden de Santo Domingo de Guzmán. Tres años después, fray Jose Luis Gago es ordenado sacerdote.

En 1959 obtiene la licenciatura en Teología en San Esteban de Salamanca y completa su formación en Roma como maestro de novicios.

De nuevo en Palencia, se entrega con denuedo al proceso de canonización de san Martín de Porres junto a fray Benigno De la Cruz. Escribe la biografía del dominico peruano, al tiempo que mantiene su colaboración diaria en la radio.

En 1964, comienza una nueva etapa en la vida de fray José Luis Gago. Asume la dirección de ‘Radio Popular de Pamplona’, propiedad de los dominicos. Su objetivo de calidad en cualquier misión le lleva a estudiar Periodismo en la Universidad de Navarra. (…)

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Índice del Pliego

UN VISIONARIO DE LA COMUNICACIÓN

VOCACIÓN TEMPRANA Y FIRME

LA RADIO, EL PÚLPITO SOÑADO

‘RADIO POPULAR DE PAMPLONA’

DEL GRUPO TAHONA A FRAY ESCOBA

NACIMIENTO DE ‘COPE’

PROGRAMACIÓN SOCIORRELIGIOSA DE VANGUARDIA

EL ‘IDEARIO COPE’ Y EL ÁNGELUS MARCAN LA DIFERENCIA

ORACIÓN DEL PERIODISTA

ÚNICAMENTE FRAILE

LA ENFERMEDAD

EL LABERINTO

2012: EL GESTO SUPREMO DE UN ALMA GENEROSA

EL AMANECER A LA ETERNIDAD

VILLANCICOS EN EL CIELO

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