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Editorial

‘Vida Nueva’ vuelve a Roma, lugar de su cuna

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Publicado en el nº 2.614 de Vida Nueva (Del 24 al 30 de mayo de 2008).

El cincuenta aniversario de Vida Nueva pone en Roma su foco, concretamente los días 26 y 27 de este mes. Y lo hace para celebrar su recorrido a lo largo de medio siglo de existencia. Han sido años cruciales en la vida de la Iglesia, marcados fundamentalmente por el Concilio Vaticano II. Esta revista ha tenido a lo largo de estos años una marcada significación y presencia en Roma, lugar en el que nació, y en el Vaticano. La información referida a los distintos pontífices que han ocupado la silla de Pedro en estos años –Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI– ha sido respetuosa, completa y siempre sugerente, pues ha sabido recoger la voz del Papa para nuestros lectores. Han sido muchos y variados los responsables de esta información, y desde estas páginas hacemos un brindis generoso y agradecido por todos ellos, simbolizados en el actual responsable de la información vaticana, Antonio Pelayo. Traer su nombre aquí es reconocer la labor de quienes, como él, han sabido mostrar una fidelidad creativa en su labor periodística, con un amplio sentido eclesial.

Junto a ello, hay que constatar la importancia que para Vida Nueva tiene la vida religiosa en Roma. Son muchos los superiores y superioras generales que allí tienen sus respectivas curias generalicias. Para ellos, Vida Nueva ha sido y es la ventana que les acerca la realidad de España y Latinoamérica con una voz ilusionante y propositiva. Sus actividades estarán más presentes, si cabe, en las páginas de la revista en un futuro no lejano.

Además de la vida religiosa, nos interesa sobremanera todo lo que tiene que ver con España en la Ciudad Eterna: casas de estudio, conventos y casas religiosas, servicios diplomáticos y congregaciones curiales. Nuestro país está muy presente en Roma, aunque en otros momentos haya tenido una mayor significación en la Curia, razón por la que los temas españoles han contado con más preeminencia. Hacemos votos en seguir caminando por esta senda de la información que llega a Roma y que deriva de Roma en todas sus manifestaciones, en toda su riqueza, mostrando la unidad y diversidad de la Iglesia. El mismo Papa pedía esta unidad y riqueza a la Iglesia en España durante la visita que el Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española acaba de realizar.

Es en la Embajada de España cerca de la Santa Sede en donde tendrán lugar nuestros actos. El embajador Francisco Vázquez nos ha brindado la casa. Es también un símbolo de apertura a la sociedad. No queremos encerrarnos. Vida Nueva es una ventana abierta. Nuestra presencia en la legación diplomática decana es una manera de reconocer el valor de la cultura española en Roma y de unirnos a quienes, desde allí, nos siguen.

Junto a la tumba de los Apóstoles y en fidelidad a Benedicto XVI -una fidelidad creativa, unificadora y llena de sentido- buscamos seguir haciendo de esta apuesta informativa, una voz por la que llegue a nuestro lectores la sístole y diástole del corazón de la Iglesia. Vida Nueva nació entre los pasillos del Colegio Español de Roma y ahora vuelve a esta ciudad con mirada agradecida e ilusionada.