La Iglesia amazónica tiene nuevo patriarca: el cardenal Leonardo Ulrich Steiner, arzobispo de Manaos, quien en la VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), celebrada en Bogotá del 17 al 20 de marzo, fue elegido presidente para el periodo 2026-2030. El franciscano ahora tiene la encomienda de continuar el legado de su colega y paisano, el cardenal Claudio Hummes, fallecido en 2022, fundador de la CEAMA y relevar al cardenal Pedro Barreto, arzobispo emérito de Huancayo (Perú). Junto a él, un equipo de vicepresidentes, integrado por el sacerdote Jesús Huamán Conisillaun (Perú), el líder indígena Juan Urañavi (Bolivia), la laica Marva Joy Hawksworth (Guayana) y la religiosa Sônia Maria Pinho de Matos (Brasil), llevarán la canoa a “aguas más profundas”, cumpliendo así con el mandato del Sínodo Panamazónico (2019).
Steiner ingresó en los Frailes Menores en 1972 y fue ordenado sacerdote en 1978. Su ministerio como obispo arrancó en la Prelatura de São Félix (2005). En 2011, fue nombrado obispo auxiliar de Brasilia y asumió como secretario general de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de Brasil (CNBB), cargo que desempeñó hasta 2019. En 2019, Francisco lo nombró arzobispo de Manaos. Y en 2022 fue creado cardenal.
PREGUNTA.- ¿Cómo asume esta nueva responsabilidad en la CEAMA?
RESPUESTA.- Como una posibilidad de contribuir aún más con la Iglesia que está en la Amazonía y que viene de un Sínodo (2019) que pidió un organismo que pudiese unir, escuchar y dinamizar las iglesias que están en la Panamazonía. Espero poder contribuir para que cada vez más nuestra Iglesia en la Amazonía pueda ser una Iglesia sinodal, samaritana, profundamente inculturada, teniendo en el centro a los pueblos, a las minorías, a todas las realidades que hacen parte de aquello que el papa Francisco nos indicó en Querida Amazonía: una verdadera hermenéutica de la totalidad. Y espero también contribuir para que nuestra Iglesia sea también Iglesia liberadora.
Leonardo Ulrich-Steiner., presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA). Foto: Vida Nueva
La CEAMA es una herencia del Sínodo. Cuando el cardenal Hummes reunió a un grupo para fundar la CEAMA, estaba cumpliendo con un verdadero mandato que el Sínodo dejó. Necesitamos siempre volver nuestra mirada hacia el Sínodo. El Sínodo fue preparado por todas las Iglesias que están en la Panamazonía; fue fruto de todas las voces en los territorios. Aunque no participé en el Sínodo, participé en la fase de preparación. Por eso, deseamos dar nuestra contribución para que el Sínodo pueda ser expresión concreta de los rostros amazónicos que debemos tener en la Iglesia.
P.- La reunión de secretarios generales de América Latina abrió la puerta para una VI Conferencia General del Episcopado, ¿cómo contribuiría la CEAMA a ese camino?
R.- Pienso que las Iglesias de la Amazonía —y digo esto a partir de Brasil— son Iglesias particulares que buscaron ya hace mucho tiempo vivir la sinodalidad. Menciono aquí el encuentro de Santarém en 1972. A partir de ese encuentro, las Iglesias que están en la Amazonía del Brasil buscaron cada vez involucrar a todas las vocaciones, todos los ministerios, como una Iglesia muy viva, que hoy llamamos una Iglesia sinodal. La CEAMA podrá dar una buena contribución en ese sentido: una Iglesia encarnada y una Iglesia liberadora. Y lo hacemos con sencillez y humildad. Nuestras Iglesias que están en la Panamazonía son Iglesias, la mayoría de ellas, pobres en el sentido económico, pero extremadamente ricas en el dinamismo de las comunidades y en su cooperación misionera