REinspira ’17. El márketing, al rescate de la Iglesia: emocionar para comunicar

La primera jornada del Congreso Internacional de Márketing Religioso urge a la Iglesia a “escuchar los sufrimientos y las inspiraciones de la gente”

Sesión de apertura del Congreso de Márketing Religioso

“Iluminar es preferible a brillar” (Santo Tomás de Aquino) es el texto impreso en la bolsa que acompaña a cada uno de los casi doscientos participantes del I Congreso Internacional de Márketing Religioso.

Y es que de eso tratan estas jornadas, de iluminar -con lo que el márketing pueda brindarnos- una preocupación de los agentes que trabajan pastoralmente en la Iglesia: la de encontrar herramientas al servicio de la Buena Noticia para hacer más atractivo el mensaje de Jesús.



Tres fueron los expositores de esta tarde en el CaixaForum de Madrid. En primer lugar lo hizo Alejandro Fernández de las Peñas, jefe de Acción Comercial en la Fundación CaixaForum. Habló de los ocho apellidos del marketing y planteó la necesidad de clarificar el qué, el a quién y y el cómo de nuestro trabajo. Convencido de que en la Iglesia no se trabaja el marketing, cree que esta debe superar sus propias barreras y provocar positivamente, emocionar, porque su mensaje es bueno y debe comunicarse.

El sociólogo Javier Elzo, también licenciado en Ciencias Morales y Religiosas, agregó una cuarta cuestión a tener en cuenta: el para qué. Con los datos contrastados, comentó que la Iglesia no es tenida en cuenta a la hora de transmitir valores, aunque si hay un alto nivel de aceptación de instituciones eclesiales como Cáritas. Propone un estilo distinto de organización eclesial, una Iglesia en red, sinodal, donde todos puedan decidir, pero que fundamentalmente sepa mostrar y transmitir el reino de Dios.

Javier Elzo, en el Congreso de Márketing Religioso

Javier Elzo, en el Congreso de Márketing Religioso

Público hípersegmentado

Ricardo Hernández, experto en Marketing y Socio Director de Ealde Business School, habló del mensaje universal en el mundo hípersegmentado. Explicó que el márketing estratégico de hoy es la gestión de las relaciones de las personas entre sí. Sobre la segmentación mostró los criterios de clasificación: cómo son, dónde viven, según su modo de actuar, según sus intereses y necesidades similares.

Y preguntó: ¿es aplicable ese análisis para el márketing religioso? Planteó la necesidad de escuchar a la gente, de conocer sus sufrimientos pero también sus inspiraciones, de adecuar el mensaje, de conocer mejor para comprender y comunicar mejor.

Hoy continuarán las ponencias de los expertos con el único fin de seguir “abriendo los ojos hacia los nuevos terrenos creativos”.

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