Rafael Salomón
Comunicador católico

Una nueva oportunidad


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Cada año es una nueva oportunidad para mejorar y especialmente, para trabajar en esas áreas en las que todavía nos cuesta identificar y me refiero a aspectos tan sencillos como pueden ser: la paciencia, el orden, la disciplina y hasta hacer un inventario personal.



Todo está en la actitud que tomemos y con la que decidamos vivir, muchas personas se quedan señalando los errores del pasado y son incapaces de ver el presente, otros más, ignoran lo que sucedió también en el pasado, sin haber aprendido la enseñanza y entonces, constantemente siguen equivocándose de la misma forma, una y otra vez.

Tenemos vida para aprender, para darnos cuenta que no somos infalibles y que en el error encontraremos la enseñanza, siempre y cuando tengamos esa actitud, entonces podremos comprender que cada decisión en nuestra existencia, traerá un fruto.

Sabernos amados y acompañados

Inicia un año más de pandemia, de crisis económica y de grandes retos para cada familia; sin embargo, esto no debe arrebatarnos la ilusión por buscar la mejor versión de nosotros, no debe quitarnos la esperanza de que las cosas pueden ser mejores, cada momento y cada día.

hombre en la naturaleza

Será un año complicado como todos los que hemos afrontado, pero quienes confiamos en Dios y en sus promesas, sabemos que el Dios de la vida nos acompaña, ha estado con nosotros todo el tiempo y que sus promesas se cumplen a pesar de las dificultades. “Dios no miente como el hombre, ni se retracta como los humanos: ¿Acaso no hace lo que dice? ¿Acaso no cumple lo que anuncia?”. Números 23,19

Será nuestra actitud de confianza en sabernos amados y acompañados, somos sus hijos, somos su creación y la manera de demostrarnos cuánto nos ama es manifestándose evidentemente en nuestras vidas y en sus acontecimientos, repito, se trata del Dios de la historia, de nuestra historia. A veces creo que nuestra soberbia nos aleja de nosotros mismos y de Dios.

Amar-perdonar

Hace algunos años compuse un canto llamado: “Te vine a amar”, donde el tema central es amarse y perdonarse como Jesús nos invita a hacerlo. De esta misma forma, en nuestro inventario personal valdría la pena darnos cuenta si estamos amando y perdonando como el Hijo de Dios lo enseñó. Estoy convencido que todos en mayor o en menor medida debemos trabajar en esta dupla: amor-perdón.

Iniciar el año con acción, mucho más que reflexión, los verdaderos cambios que esperamos deben ser concretos, las buenas intenciones inundarán nuestro ser, pero nada más. Llegó el momento de hacerlo verdad, amar-perdonar; de lo contrario, seguiremos sin tomar acciones y tal vez no veamos ese cambio radical en nuestras vidas.

Siempre mis mejores deseos para quienes leen y frecuentan este espacio, hecho con el corazón. Que seamos testigos de las bendiciones que veremos si cambiamos nuestra actitud al amarnos y perdonarnos como Jesús nos invita a hacerlo. “Les doy un mandamiento nuevo: Ámense unos a otros; como yo los he amado, así también ámense los unos a los otros. El amor mutuo entre ustedes será el distintivo por el que todo el mundo los reconocerá como discípulos míos”. Juan 13, 34