El Vaticano investiga a Cristóbal López, que dice ser “completamente inocente”, tras ser denunciado por cinco mujeres
Cristóbal López
El cardenal arzobispo de Rabat, Cristóbal López Romero, ha decidido “dar un paso atrás” y mantenerse al margen de toda actividad pública y pastoral, mientras la Santa Sede investiga una denuncia por supuestos abusos. Según una información de la agencia AFP, cinco mujeres aseguran haber sido víctimas de agresiones sexuales por parte del purpurado español.
Según la agencia francesa, los hechos habrían sucedido entre 2009 y 2024, tanto en Marruecos como en otros países donde el cardenal habría desempeñado su ministerio. Siempre desde la versión de AFP, las acusaciones incluirían presuntas agresiones sexuales, tocamientos no consentidos y abuso de autoridad espiritual. Una de las denunciantes recoge en el escrito que remitió a la Nunciatura de Rabat que el purpurado mantuvo contactos físicos “inapropiados”, entre ellos abrazos “particularmente intensos y prolongados”, además de un presunto intento de besarla.
“Se me acusa de comportamientos inapropiados hacia mujeres adultas. Esta situación ha llevado a la Iglesia a abrir una investigación preliminar”, expone el cardenal en un comunicado publicado a través de la Archidiócesis de Rabat. En el comunicado niega de forma categórica las acusaciones y asegura ser “completamente inocente”. “No porque reconozca la más mínima verdad en las acusaciones, que niego de manera absoluta, sino para favorecer que la investigación pueda desarrollarse con total libertad y transparencia”, relata.
López Romero detalla que la investigación vaticana “está en curso y se encuentra en manos de las instancias romanas de la Iglesia, con las que coopero”. “Durante este período de investigación, para no entorpecerla, me apartaré, no presidiré ninguna celebración pública ni intervendré en ninguna actividad pastoral, y lo comprenderán”, expone el purpurado.
“Este acontecimiento nos sacude a todos”, reconoce el religioso salesiano. Es más, aclara que “como arzobispo, soy plenamente consciente de las dificultades que esto provoca y de las legítimas preguntas que puede suscitar en todos”. “Por ello, quiero que los miembros de la comunidad diocesana sean informados de ello desde ahora”, remata el cardenal.
En una breve declaración a EFE, el cardenal remarca que “no he cometido ninguna agresión, ni violencia ni acoso sexual”. De 74 años, este almeriense fue nombrado en 2017 arzobispo de Rabat por el papa Francisco y dos años después lo creó cardenal.