En entrevista para Vida Nueva, el responsable episcopal del Cuidado Integral de la Creación resalta que “como creyentes, estamos llamados a ser los primeros en dar testimonio de una vida más sobria, responsable y solidaria”
Obispo de Tarahumara, Juan Manuel González Sandoval. Foto: Insigne y Nacional Basílica de Santa Maria de Guadalupe
El obispo de la Diócesis de Tarahumara y responsable de la Dimensión Episcopal del Cuidado Integral de la Creación de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, Juan Manuel González Sandoval, urgió a los mexicanos a “asumir una auténtica conversión personal, para llegar a una conversión ecológica“.
En entrevista para Vida Nueva aseguró que “ya no basta con reconocer que existe una crisis climática y socioambiental sino que es necesario revisar nuestros estilos de vida, nuestras formas de consumo y nuestra relación con los bienes de la creación”.
En ese sentido, manifestó que “como creyentes, estamos llamados a ser los primeros en dar testimonio de una vida más sobria, responsable y solidaria”.
El obispo explicó que la conversión personal implica reducir el consumo innecesario, evitar la cultura del descarte, cuidar el agua, la energía y los recursos naturales, “y al mismo tiempo promover cambios estructurales que favorezcan la justicia social y la protección de los ecosistemas”.
La creación nos está enviando señales cada vez más evidentes -añadió- y “no podemos permanecer indiferentes. La esperanza cristiana nos impulsa a actuar, a organizarnos, a educar y a participar en la construcción de una sociedad que cuide la casa común”.
Enfatizó que cuidar la creación no es una tarea opcional para los creyentes, “es una dimensión esencial de nuestra fe y de nuestra responsabilidad como administradores de los dones que Dios ha puesto en nuestras manos”.
Al referirse al subsidio ‘El medio ambiente. Las señales urgentes y lo que elegimos responder’, presentado recientemente por la Dimensión Episcopal del Cuidado Integral de la Creación, el obispo apuntó que se trata de “una herramienta de formación, reflexión y compromiso“.
Con este documento -agregó- se busca “ayudar a las personas y comunidades a comprender que la crisis ambiental no es un problema aislado, sino una realidad profundamente vinculada con la dignidad humana, la justicia social y nuestra relación con Dios”.
Este material de trabajo, precisó el obispo, busca iluminar la realidad desde la fe, siguiendo la enseñanza de la encíclica Laudato si’ y del magisterio reciente de la Iglesia, “ayudando a reconocer las señales urgentes que nos envía la Tierra y promoviendo una verdadera conversión ecológica”.
Asimismo, destacó, presenta experiencias concretas que muestran que es posible responder de manera organizada, solidaria y esperanzadora a los desafíos ambientales.
Señaló que “más que ofrecer solamente información, este subsidio quiere despertar conciencia, fortalecer la educación ambiental y animar a las comunidades a pasar de la indiferencia a la corresponsabilidad”.
“El cuidado de la creación es una expresión concreta del amor a Dios, al prójimo y a las futuras generaciones”, acotó.