Rafael Salomón
Comunicador católico

Ser un adulto funcional


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Un póster llamó mi atención y de primera impresión creí que se trataba de una broma o algo así, ya que decía: ‘Cómo ser un adulto y no morir en el intento’ pero no fue así. Era un curso muy serio impartido por profesionales con duración de tres meses. Administración y finanzas para jóvenes, era lo que ofrecía.



Me quedé reflexionando acerca de este curso y me di cuenta de lo importante de prepararse para la vida adulta y que mi generación no tuvo esta herramienta o no me enteré de la existencia de un curso así.

Prepararnos para afrontar los retos y desafíos de nuestra vida desde una perspectiva seria y diferente, ya que, cuando uno es joven, estos temas no parecían ser atractivos y de un momento a otro entramos a la vida adulta sin siquiera darnos cuenta.

Preparar a las nuevas generaciones

Tuvimos que madurar con las caídas, tropiezos y errores que nos mostraron que la vida en ocasiones no es ‘sencilla’ y hubo que emplear todos los recursos necesarios para enfrentar en ocasiones las ‘despiadadas’ situaciones de la vida adulta. Preparar a las nuevas generaciones para que la vida de adultos no sea un ‘suplicio’.

Hombre

Hombre camina solo. Foto: EFE

Actualmente las herramientas que tenemos a la mano son sorprendentes, información que puede ayudarnos en cada etapa y elementos que nos permiten un desarrollo integral. Aunque también puede tener sus riesgos, el exceso de información no permite identificar las fuentes fidedignas de las apócrifas y eso es parte de una realidad donde el punto de vista se polariza y donde en ocasiones no cabe la flexibilidad de opinión.

Sin duda el mundo ha cambiado para bien, preparar a las nuevas generaciones me parece una excelente idea y eso que dudé al inicio acerca de la veracidad del curso.

Valorar el tiempo y a las personas

Esto me lleva a buscar cursos acerca de la siguiente etapa que me espera, estoy seguro que habrá cursos y mucho material para enfrentar mi siguiente etapa: adulto mayor y me informaré. Hay tiempo para todo y la Biblia nos recuerda eso: “Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado”. Eclesiastés 3, 1-2.

La vida se transforma y debemos estar preparados para vivir cada etapa, con todo lo que nos ofrece y también con lo que nos llegará a quitar, será necesario adaptarnos, ajustarnos y tener una buena actitud, valorar el tiempo y a las personas que nos rodean.

Ser un adulto funcional se logra dominando los aspectos básicos de la independencia al organizar sus finanzas, creando un fondo de emergencia, aprender tareas domésticas elementales, mantener una rutina flexible pero estructurada, y priorizar tu salud física y mental sin verlo como un lujo, así decía el desarrollo de la información del póster que llamó mi atención: ‘Cómo ser un adulto y no morir en el intento’.