Ha transcurrido la primera jornada de la 121.ª Asamblea plenaria de los obispos enfocada en la formación de sacerdotes
Primer día de la asamblea de obispos colombianos
El primer día de la 121.ª Asamblea plenaria de los obispos de Colombia estuvo centrada en la formación de las nuevas generaciones de sacerdotes, que respondan desde el Evangelio a la realidad que vive el país, desde una perspectiva sinodal.
“La formación inicial de sacerdotes es prioridad para la Iglesia”, reiteró Francisco Javier Múnera, presidente del Episcopado y arzobispo de Cartagena, al mismo tiempo que animó a sus colegas a seguir consolidando la cultura del cuidado y la promoción de la paz.
Para esta disertación han invitado a 32 participantes de distintas regiones y vocaciones: rectores, formadores, religiosos, religiosas, laicas y laicos, vinculados con la Organización de Seminarios de Colombia (OSCOL).
Establecieron una cartografía social de Colombia – a partir de la escucha – para ver la realidad desde diversas aristas, porque como afirmó Jesús Torres, obispo de San José del Guaviare, “tenemos que encarnarnos en la realidad en la que vivimos. No podemos desconocer la cultura ni la realidad política, social y religiosa de la gente”.
Otro tema que consideraron obispos e invitados fue la importancia de llegar a las nuevas generaciones para comprender mejor los cambios culturales que viven y su incidencia en los procesos de formación.
Fabián Andrés Riveros Pérez, salesiano de Don Bosco, explicó que hoy los jóvenes llegan a los seminarios en un contexto profundamente distinto, incidido por el contexto de la postpandemia y la irrupción de la cultura digital.
Mientras que Diego Orlando Serna Salazar, formador de los frailes Dominicos, ha dicho que los jóvenes “no son indiferentes a la realidad social del país”, por consiguiente la formación debe ayudarlos a conectar con los contextos sociales, económicos y políticos donde ejercerán su ministerio.
La tarea ahora es formar presbíteros que funjan de “gestores de paz, de amor y de reconciliación en una sociedad tan polarizada”, indicó Félix Novoa, seminarista de Cartagena, quien agradeció a los obispos permitirle participar de estos espacios de reflexión.