Después de una intensa y calurosa mañana, el papa León XIV se reunió con aproximadamente 220 padres agustinos de diversas comunidades y varios miembros de la familia agustina en Madrid la tarde del domingo 7 de junio, en la sede de la Nunciatura Apostólica.
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Además de 205 religiosos agustinos de la de la Provincia de San Juan de Sahagún, ocho agustinas contemplativas (dos representantes de cada una de las cuatro federaciones de agustinas contemplativas que hay en España), tres religiosos agustinos recoletos y cuatro agustinas recoletas.
También ha participado la superiora general de agustinas hermanas del Amparo, la superiora general de las agustinas misioneras y la madre federal de las agustinas recoletas de clausura. Una vez. más, el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo. ha acompañado al Santo Padre.
“Tras el saludo del superior provincial, el Papa se dirigió a los presentes con palabras de gratitud por la oportunidad de reunirse, subrayando cómo la comunión y la unidad de corazón entre los agustinos pueden servir de mensaje al mundo en este momento de la historia”, destaca un comunicado de la Santa Sede.
Hermanos de la orden de San Agustín en la Nunciatura Apostólica de Madrid, donde van a mantener un encuentro privado con el papa León XIV. Foto: EFE
“Un mensaje que hay que compartir con los jóvenes, como los 600.000 que se reunieron ayer por la tarde en la Plaza de Lima, quienes expresaron sus preguntas y su búsqueda espiritual”, recordando así la vigilia de oración con los jóvenes que tuvo lugar el sábado por la noche.
El valor de las contemplativas
Durante el encuentro con la familia agustina, Prevost destacó la presencia de las hermanas contemplativas y subrayó “el valor de su vocación, también para dar sentido a la acción social, en un momento en que se están perdiendo el silencio y la capacidad del ser humano para entrar en su propio corazón”.
A continuación, el Papa invitó a todos los presentes a rezar juntos el Padrenuestro e impartió su bendición, antes de saludar a cada uno de ellos individualmente.
