El pasado domingo fue detenido en Praga tras una denuncia anónima
El metropolita Hilarión. Foto: Vida Nueva
El metropolita Hilarión, exjefe del departamento de asuntos exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, fue arrestado el pasado domingo en la República Checa durante un control de tráfico en una autopista al oeste de Praga. Durante el control de su coche se encontraron varias bolsas con una sustancia blanca, según informó la agencia de noticias austriaca Kathpress, aunque el análisis del laboratorio aún no ha determinado la naturaleza de la sustancia.
Tal como recoge Katholisch, Hilarión viajaba con otra persona que también fue arrestada. Lucie Smoldasova, portavoz del Centro Nacional Checo de Control de Drogas, declaró que la operación se llevó a cabo tras una denuncia anónima.
El propio Metropolitano ha rechazado todas las acusaciones a través de su canal de Telegram, declaró que “nunca ha tenido ninguna relación con el narcotráfico”, y ha calificado lo ocurrido como una provocación. Por ello, ha exigido una “investigación completa, independiente y jurídicamente sólida”. Además, su abogado ha formulado graves acusaciones contra la actuación de la policía, alegando posibles violaciones de las normas procesales.
El incidente también ha provocado reacciones diplomáticas. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, calificó las acusaciones de “dirigidas y orquestadas” con el objetivo de desacreditar al metropolitano y a la Iglesia ortodoxa.
Hilarion fue considerado durante mucho tiempo un posible candidato para el puesto de Patriarca Ortodoxo Ruso. Sin embargo, en junio de 2022 fue destituido sin explicación como jefe del Departamento de Asuntos Exteriores y nombrado jefe de la relativamente pequeña Diócesis de Budapest-Hungría.
Tras acusaciones que iban desde agresión sexual a una asistente hasta un estilo de vida inapropiadamente lujoso, también fue destituido de este cargo a finales de 2024, y se le asignó la iglesia ortodoxa de Karlovy Vary (Carlsbad), en la República Checa.