España

El obispo de Getafe: “El migrante no es un problema, es un hermano”

| 11/05/2026 - 06:51

Ginés García Beltrán pronuncia la ponencia principal del Encuentro Nacional de Empresarios y Directivos Cristianos





“El migrante no es un problema: es un hermano”. En estos términos se expresó el obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, en el Encuentro Nacional de Empresarios y Directivos Cristianos, que se ha celebrado este fin de semana, justo cuando se cumplen 75 años de la Acción Social Empresarial, entidad que lo promueve.



Desde el auditorio de la Fundación Pablo VI, el presidente de este ‘think tank’ de la Iglesia española, invitó en la ponencia inaugural a las empresas a convertirse en lugares de integración, acogida y oportunidades reales.

Salarios y conciliación

Y no se detuvo ahí en los deberes que les puso a los empresarios. También les recordó que  “el trabajador no es un coste: es un colaborador, un sujeto, una persona”. Al hilo de esta cuestión, reclamó salarios justos una mayor apuesta por la conciliación familiar.

Con la Doctrina Social de la Iglesia bajo el brazo como “brújula moral imprescindible”, García Beltrán clamó contra la precarización y la deshumanización laboral. En línea con el magisterio del papa Francisco, invitó a todos los vinculados al mundo empresarial que se conviertan en “constructores de una economía humana, donde la persona esté en el centro, donde el trabajo sea digno y donde nadie sea descartado”.

Cohesión social

Para el obispo, los empresarios no son “meros gestores de capital”, sino “ agentes de comunión y servidores del bien común”. “En sus decisiones se juega muchas veces la dignidad de las personas, la cohesión social, la sostenibilidad del planeta y la orientación moral de la economía”, insistió.

Encuentro de Empresarios Cristianos en Madrid. Foto: Fundación Pablo VI

“La dignidad humana y el bien común como fundamentos de la vocación del empresario católico ante los desafíos de hoy”, comentó García Beltrán en la ponencia que impartió.

Vivir la fe

Al vincular gestión y religión, García Beltrán dio un paso más: “Un empresario católico no es un empresario que, además, va a misa. Es un creyente que vive su fe en la empresa, desde la empresa y a través de la empresa”. Así, enfatizó que “la fe no se añade a la actividad empresarial como un barniz espiritual, sino que la inspira desde dentro, la orienta, la purifica y la eleva”. A partir de ahí, lanzó dos preguntas al aire: “¿Cómo ser empresario sin dejar de ser católico? ¿Cómo ser empresario precisamente porque soy católico?”.

En este encuentro también intervino de forma telemática el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, que deseó a los participantes que “la dignidad humana y el bien común se hagan realidad en la actividad empresarial que lleváis a cabo”.

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