José Antonio Satué se reúne con las 68 comunidades de la región, invitándoles a evitar “un repliegue hacia adentro” y “actitudes maniqueas”
José Antonio Satué, en el encuentro del Camino Neocatecumenal. Foto: Diócesis de Málaga
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, confía en que las 68 comunidades neocatecumenales presentes en la diócesis trabajen para “favorecer la libertad interior de cada persona” y su inclusión en las parroquias. Así lo compartió con ellos, durante su participación en el encuentro que organizó el pasado jueves 7 de mayo esta realidad eclesial en el Palacio de los Deportes.
En su intervención, subrayó cómo la alegría de los cristianos nace del encuentro con Jesucristo, que se nutre de un amor incondicional “con mis contradicciones y pecados, con mis buenas intenciones y mi entrega diaria”. Con la santa Josefina Bakhita como referente de santidad, Satué vertebró su reflexión en las tres recomendaciones que León XIV dirigió a los responsables del Camino Neocatecumenal, con su iniciador Kiko Argüello al frente, el pasado 19 de enero.
Así, el obispo de Málaga llamó los integrantes de estos grupos a “favorecer la libertad interior de cada persona” en el acompañamiento y catequesis que realizan. Satué aterrizó en lo concreto para dejar claro que “en la comunidad cristiana no cabe que una persona diga a otra: ‘Dios quiere que tú hagas esto o lo otro’”.
“Más bien, se trata de formar a cada bautizado y bautizada para pueda escuchar la voz de Dios en su conciencia” incidió. Es más, describió cómo “la conciencia es el primero de todos los vicarios de Cristo y, por tanto, tenemos el derecho de actuar en conciencia y en libertad a fin de tomar personalmente las decisiones morales”.
De la misma manera, alertó a las comunidades ‘kikas’ a no fomentar un “repliegue hacia adentro”: “Estamos tan a gusto en nuestro propio grupo, en nuestra propia comunidad, que corremos el riesgo de desarrollar actitudes maniqueas”. Al hilo de esta cuestión, dejó caer otro cliché que puede darse en la dinámica pastoral: “Dentro de la comunidad están los buenos, fuera los malos”. O dicho de otro modo, en palabras del propio Satué, puede dar “la sensación de que fuera de ‘mi’ comunidad no hay salvación”.
Frente a ello, animó a los sacerdotes y laicos presentes en este foro a “promover la experiencia de Iglesia”. ¿Cómo? “Siempre abiertos afectiva y efectivamente a las diversas parroquias y a esta diócesis particular de Málaga”, recomendó el obispo, instándoles a participar en “las eucaristías y acciones parroquiales, en las celebraciones y procesos sinodales de la Diócesis”.
Por último, subrayó la necesidad de que el Camino Neocatecumenal renueve su compromiso para “impulsar la acción evangelizadora” para “acoger, disfrutar y transmitir la alegría y el amor que Dios nos regala inmerecida y gratuitamente cada día”.