Según ha podido confirmar Vida Nueva, la constitución apostólica ‘Praedicate Evangelium’ se activará de inmediato con una renovación integral que afectaría, al menos, a ocho de una veintena de altos cargos
El Papa no quiere demorar ni un minuto la aplicación de la constitución apostólica ‘Praedicate Evangelium’ sobre la reforma de la Curia que entró en vigor ayer, fiesta de Pentecostés. Para ello, esta previsto que, de inmediato, se certifique la jubilación de todos aquellos responsables de los diferentes departamentos vaticanos que haya rebasado los 75 años de edad, independientemente de que hayan cumplido o no su tiempo preceptivo en el cargo.
Según ha podido confirmar Vida Nueva, el equipo que asesora a Francisco ha considerado conveniente poner en marcha de un plumazo un relevo generacional, aprovechando la reestructuración de un organigrama que pasa por la fusión, desaparición y creación de algunos dicasterios, congregaciones y pontificios consejos.
Dentro de este plan de renovación, se ha visto pertinente aplicar cuantos antes y sin concesión alguna el artículo 17 de ‘Praedicate Evangelium’ que insta a quienes estén al frente de cualquier ‘Ministerio’ vaticano a presentar su renuncian cuando superen los 75 años de edad. Esta medida, que también se recoge en el artículo 354 del Código de Derecho Canónico, dejaba la puerta abierta a que el pontífice pudiera prorrogar el mandato según las circunstancias. Sin embargo, en el contexto actual se ejecutará sin excepciones.
Y es que, esta riada de cambios, no solo se lleva por delante los últimos hombres de confianza designados por Benedicto XVI, como el prefecto para los Obispos, Marc Ouellet, sino que también desaparecen algunos de los hombres de confianza de Francisco que salieron al rescate en momentos complejos como el prefecto para la Doctrina de la Fe, el español Luis Francisco Ladaria.
Siguiendo al pie de la letra este criterio, al repasar los diferentes Dicasterios, Congregaciones y Consejos Pontificios -sin contar con los tribunales- previos a la nueva constitución apostólica que se incluyen como parte de la Curia, de la veintena de prefectos o presidentes de estas áreas, hasta ocho superarían ya esos 75 años, mientras que dos se salvarían por cuestión de meses.
Este torrente de jubilaciones tendrá que corresponderse en las próximas semanas con los nombres de aquellos que asumirán los puestos de responsabilidad en la nueva estructura de la Curia. Con las quinielas en marcha desde hace semanas, se da por hecho que el pastor que liderará el nuevo Dicasterio para la Educación y la Cultura, será el portugués José Tolentino de Mendonça, actual archivero y bibliotecario vaticano.
También se dice que el purpurado maltés, Charles Scicluna, actual secretario adjunto de Doctrina de la Fe ascendería a prefecto. Francisco también buscaría encaje para el cardenal asiático Luis Antonio Tagle, que podría llevar el timón de la Congregación de los Obispos. Tampoco se descarta que el Papa pudiera pensar en alguna mujer en este tiempo de relevo, con un par de nombres de religiosas como candidatas más que reales.
Los ochos altos cargos que deberían cesar según este criterio de los 75 años serían:
Los dos ‘ministros’ que, de momento, quedarían fuera por cumplir los 75 años en lo que queda de 2022 son:
Los otros líderes de la Curia que no entrarían en el plan de jubilación de Francisco son: